Tiramisú

Maldita sea. Por segunda vez mis planes de hacer tiramisú se han ido por el retrete. Literalmente. Hace mucho, a principios de año, me puse a ello, lo mismo que tantas otras veces. Empecé a subir las claras y cuando casi están, veo una mancha negra. Bato un poco más y más manchas. Me rasco la cabeza y se me ocurre ponerme un poco de la cosa negra en la lengua y efectivamente, sabe a rayos.

La varilla de la batidora había llegado hasta ahí, y no hacían más que soltar algo parecido a un aceite viscoso y oscuro. La batidora está nueva, ventajas de cuidar no maltratar las cosas, así que pedí la varilla en la tienda, que a su vez la pidió al servicio técnico. En intervalos de entre quince días y un mes, me llegó el soporte de la varilla sin la varilla, que además no era. Más tarde la varilla sin el soporte. Luego el soporte que no era y la varilla. Después había que esperar. Me vuelven a enviar el soporte que no era. Y finalmente, hará cosa de un mes, llegó la pieza. Que no habían pasado menos de tres meses largos. Tan emocionado estaba que mira si he tardado en estrenarla.

Así que ya tenía ganas de hacer tiramisú. Hoy he avanzado un poco más. Tenía listas las claras, tenía listas las yemas con el azúcar y tocaba echarle el mascarpone. Que la receta original no lo lleva, y otros le ponen nata, pero esas recetas ya las haré otro día. O no. If ain’t broken, don’t fix it. Abro la tarrina del queso y tachán, pegote de moho. Vuelvo a comprobar la caducidad y pone 15 de agosto. De 2008. Cojonudo.

Mañana, tercer intento. ¿La receta? Otro día :-P

Redescubriendo la lectura

El verano es para leer. Imagina el panorama. Seis de la tarde, el nene tirado en una tumbona, sopla la brisa, escucho M80 y leo. Hay pocos placeres más sencillos.

Esta tarde he acabado con el primer tomo del Criptonomicón. Algo durillo al principio, he acabado bastante enganchado. Más de la parte situada en la Segunda Guerra Mundial que en la de nuestros días. Me veía venir que me iba a quedar con los dientes largos, así que esta mañana me he acercado a Palma, a ver si encontraba el segundo. Pero no. En El Corte Inglés, tenían el tercero en edición bolsillo, y en Norma… Joer con Norma. Me alegro de que les vaya bien y hayan abierto una tercera tienda.

En la de toda la vida, la de la calle Nuredduna, ahora sólo hay manga. A patadas. En otros tiempos mi bolsillo hubiera quedado tiritando. Ahora no lo hace porque ya leí todo lo que tenía que leer. En la otra tienda, que esta cruzando la calle, tampoco estaba. Pero para algo está La Casa del Libro. Mientras espero que me llegue, junto a El Oscuro Pasajero, creo que me dará tiempo a leer Querido Dexter. Que ahí si que no he podido esperar. Ocho euritos de nada en edición bolsillo en el CI. Prefiero ver primero las películas o las series y después leer el libro en que se basan. Dice poco en favor de mi imaginación, pero me encantará ver las caras de Dex, Deb, Doakes y demás mientras paso las páginas. Arf.

Se me siguen resistiendo, y mucho, El Príncipe y las memorias de Churchill.

Joan (I)

Mucho mejor sacar a Nati, por supuesto, pero una buena foto es una buena foto. Y más si estas son escasas.

Joan en las fiestas de La Patrona

Parte del mobiliario

Doce años trabajando el mismo sitio son muchos años. Y si tienes treinta y cuatro, significa que has pasado más de un tercio de tu vida ahí, día tras día. Es como formar parte del mobiliario. Hay una mesa, una silla y un culo.

No es que tuviera unas ganas locas de largarme, que alguna vez las he tenido, y eso ya te puede dar a entender que no estoy mal. Nada mal. Al contrario, puedo decir, siendo completamente objetivo, que estoy muy bien. No me quejo de mis compañeros, ni de mis jefes, ni del sueldo, ni del horario. Pero me hacía falta cambiar de aires. Me gustaría tener razones más prosaicas, que me pegan más, pero no es el caso. Ya me ha tocado aguantar alguna coñita sobre la superación personal y demás. Ains. Que remedio. Aunque no te creas que me voy perdiendo dinero.

El miércoles de la última semana de agosto empiezo a trabajar en otro sitio. Por suerto puedo compaginar mi nuevo curro con el viejo, así que no me voy del todo. No quería desligarme completamente y ni mi jefe actual ni mi jefe nuevo me han puesto pegas. Llevaba ya una temporada larga echando horas en mi nuevo trabajo, con conocimiento de mis jefes, así que no me lanzo a la aventura, que tampoco soy tan valiente, y a pesar de que los cambios me producen siempre cierto vértigo, también es verdad que nunca he tenido problemas para adaptarme a lo que me tocara.

Quizás haya quien se sorprenda más al saber a donde voy que al saber que me voy. Aunque las noticias vuelan. A estas alturas quien más quien menos, de los que trato en carne y hueso, ya están al tanto.

Por cierto, voy a tener muchos jefes ¿No?

Mucho ruido

Ayer tuvo lugar el simulacro de la batalla entre moros y cristianos en Pollença. Saqué alguna que otro foto medio en condiciones, y ya irán apareciendo por aquí. Au, la primera.

Niña observando el simulacro de las fiestas de la Patrona

El meme del ataque zombi

Lo he visto por donde Rehtse. Mira que los memes me parecen una tontá, pero uno que me hace gracia va y no me llega. Pues lo inicio. Para chulo, el nene.

La situación es la siguiente. Estás en un centro comercial, en EE.UU., por ejemplo. Por aquello de que estas cosas son habituales por allí y no nos engañemos, en el SYP no sería lo mismo. De repente, te salen al paso cienes y cienes de zombies dispuestos a dar buena cuenta de tu rico cerebro. Rieté de las babosas cerebrales.

Llevas contigo un arma, suena una canción en el centro comercial y te acompaña una persona más o menos famosa. Es decir, alguien conocido en algún sitio más que en su casa a la hora de comer. Ahí está la gracia. Tienes que elegir los tres. Y eso hago.

Arma: Estoy tentado a elegir un clásico, la escopeta Remington M870, pero prefiero una katana de Hattori Hanzo. Corta a los vivos como si fueran mantequilla, así que no quiero ni pensar lo que puede hacer con los muertos. Además no necesita balas, que hay muchos zombies que devolver al sueño eterno.

Réplica de la katana de Hattori Hanzo en Kill Bill

Canción: Sería muy tentador correr hacia la sección de música, buscar en el apartado de tonadillas rancias, encontrar la discografía entera de Mecano y ponérsela a los zombies. De paso, convendría conseguir unos tapones para los oidos, que eso no sólo afecta a los muertos vivientes. No creo que hiciera falta ni medio mandoble para acabar con todos. Pero tampoco es plan ir a lo fácil. Así que… 3, 2, 1, Let’s Jam!

Famosillo o famosilla. Lo suyo sería Ash. Si no habéis visto El Ejército de las Tinieblas no sé que hacéis leyendo esto en vez de buscar la peli en la mula, maldita sea. Pero luce más Jill Valentine, ¿O no? Que los zombies no saben que me quedé a medias en el Resident Evil, pero el Resident Evil 2 me lo acabé dos veces en el nivel normal y uno en el difícil. Já. En el 3 me cagué patas abajo cuando salió Némesis y por ahí lo tengo, esperando que servidor entre en una racha jugona.

Jill Valentine

Le paso el meme a Kikarrr, a Sebastià y a Toni.

En una tumbona en las dunas

Se nota que llega agosto. Hoy no me ha llegado ni un sólo correo electrónico. Las páginas que visito apenas tienen actividad. Los foros, más de lo mismo. Eso si, los desgraciados que se dedican a hacer ruido con las motos a las tantas no se toman vacaciones. La madre que los parió.

Y yo me estoy dedicando a pasar las tardes en la playa, tirado en una tumbona, disfrutando de la brisa. Que en la playa se está bien cuando se está fresquito. Lo demás es masoquismo. Me he leído El Economista Camuflado, que me ha dejado algo frío, la verdad, y hoy he vuelto a ponerme con el Criptonomicón.

Pero a los diez minutos me entra el sueño y me da igual que sean las seis y media o las siete de la tarde. Me quedo fritico, como mi sobrina. Y eso, que todavía queda agosto.

Un uso más para la sandía

No tengo valor para publicar la imagen en cuestión. No es que me vayan a cerrar el chiringuito, ni que tenga demasiadas manias, pero a la sandía hay que respetarla. Hay que honrarla. Hay que quererla. Además, este es un sitio para todos los públicos.

Llegué a dicha imagen desde Gamerah. Que también tiene delito, para qué engañarnos.

Vean, vean.

Y el filipino este la ha mancillado, ha sacado fotos y las ha puesto en el Interné… Y seguro que ni están casados, ni son pareja de hecho y… y… hasta puede ser que la sandía sea menor de edad y la engañara diciéndole que sólo la puntica…

¡Yo te maldigo, copón!

Vía | El Bizarro Blog de Hayato