Archivados en ‘Pelis’


Mucho ruido

Ayer tuvo lugar el simulacro de la batalla entre moros y cristianos en Pollença. Saqué alguna que otro foto medio en condiciones, y ya irán apareciendo por aquí. Au, la primera.

Niña observando el simulacro de las fiestas de la Patrona

Mañana, al cine

Decidido, hay plan para mañana. Pensaba que la cartelera estaba peor que mal. La nueva película de Indiana Jones seguramente me hará llorar, me lo huelo, y era lo único que veía más o menos en condiciones. Pues no. A veces desconecto demasiado de las novedades.

Cine español, además. La película de los hijos de puta, que dicen en la página de La Crisis Carnívora. Pon bien alto el volumen del altavoz cuando entres. Está basada en un cómic, animado por la gente de Cálico Electrónico, tengo curiosidad en ver como se las apañan para animar mediante flash una película de hora y veinte minutos, y con Joaquín Reyes y Pablo Carbonell metidos en el ajo… La cosa promete.

Y en martes, ¿Porqué no?

Anda, se me ha pasado el efecto de la anestesia. Hoy tocaba dentista y hasta hace un rato tenía media boca dormida.

La Crisis Carnivora

Machete

Peazo trailer. Sería un pecado que no hicieran la película.

Esta noche cae fijo Planet Terror.

El orfanario

Malos tiempos para el cine español. En el país de los ciegos, el tuerto es el rey. Ayer fuimos a ver el Orfanario, digo el Orfanato. No me resisto a poner la película a caldo. Buino, no. Que sabía donde me metía.

ATENCIÓN: SPOILERS. Si no has visto la película y tienes intención de verla, convendría que no siguieras leyendo. Tu mismo.

No digas que no te avisé.

No me vengas luego con lágrimas.

Que les den por el buyate a los niños, al feo, a la vieja y al final pastelero de la película. Valor, cojones, valor; si la historia acaba mal, dejad que acabe mal. Espero que haya una segunda parte en la que el marido pueda ir a veranear a Torremolinos, a perseguir nórdicas, criaturica, que vaya huevos, vaya huevos.

Y se ha perdido una de las tradiciones del cine patrio, no salen tetas. Cagontó.

Hala pues.

La cosecha de hielo

Se puede decir que he aprovechado el día. Si el pasado día 6 fue perro como él solo, hoy he ido y he vuelto al aeropuerto, a validar los billetes de avión de mi padre, y de paso he echado la primitiva, que se me había olvidado, he tenido sesión gansa de plancha (Unos cinco pantalones, cuatro camisas, una chaqueta y una sudadera) y con los raviolis con tomate recién ingeridos, hacia el cine.

La cosecha de hielo (Página algo chusca en Flash). Suena bien. Pocos placeres cinéfilos como una buena película de cine negro. Con dos de mis actores favoritos, John Cusack y Billy Bob Thornton, que ya actuaron juntos en Fuera de control. ¿La trama? El abogado del mafioso local de Wichita decide robarle dos millones de dólares con la ayuda de un matón, el mismo día de nochebuena. El crimen perfecto, nos dice el protagonista en el primer minuto de la película. No sabe hasta que punto está equivocado. Buena banda sonora, buena fotografía y una historia de traiciones salpicadas de humor negro. Una buena manera de pasar 88 minutos, sin duda. Aunque no hubiera estado de más que alguien se hubiera fijado en que la sala no estaba ni mucho menos llena, por lo que tener el aire acondicionado conectado en frío no ha sido una buena idea. O eso le ha parecido a mi vejiga, porque he tenido que salir un momento a evacuar :P

Resumendo, que creo que de momento Marian no tiene razones para decir el tantas veces escuchado en voz femenina No vuelvo a ir al cine con vosotros.

Escena de La cosecha de hielo

Im-pre-si-o-nan-te

Pocas sensaciones hay en esta vida tan agradables como salir del cine maravillado del uso que le has dado a los 5,80 de la entrada. Porque anoche me fui a ver Sin City con el Payo y señora, y ya cuento los meses, semanas, días, horas, minutos y segundos que quedan para que salga el DVD. La edición especial, para coleccionista o como coño quieran llamarla, bien cargaditas de extras, por favor. El cómic americano la verdad es que no me atrae en absoluto, pero esos dos peazos monstruos que son Robert Rodríguez y Quentin Tarantino, cuya sombra sobre cualquier película le da un toque que la hace irresitible, me llevan al cine sin ni siquiera pensarlo.

Absténganse, una vez más, gentes escrupulosas y estómagos blandos. En Sin City se junta lo peorcito de cada casa. Asesinos, pedófilos, maltratadores y corruptos andan a sus anchas en una ciudad de callejones oscuros y tugurios de mala muerte en blanco y negro, donde bajo una permanente lluvia unos pocos héroes hacen lo que pueden para defender a los indefensos, mejor dicho, a las indefensas, llegando si hace falta a tal brutalidad que lo único que los diferencia de los malos son sus motivaciones. Prepárense para contemplar palizas, asesinatos a sangre fría y torturas, a veces ejecutadas por los buenos y a veces por los que no lo son. No sabría decir si el blanco y negro hace menos descarnados los chorros de sangre que van de aquí para allá, pero si encontraron Kill Bill desgradable, más vale que ni se acerquen. Se perderan un ejercicio visual como pocos, completamente fascinante y perturbador, pero para gustos, colores. Seguro que la comedia romántica con final feliz de la sala de al lado les será mucho más grata.

Si estuviera emparejado y hubiera llevado a mi chica al cine, posiblemente hoy no me habría dirigido la palabra en todo el día. Porque entre mis aspiraciones con el sexo femenino, hace mucho que descarté como requisito compartir mis gustos cinéfilos.

Lucille y Marv

Sin City

Payo, ya tardamos. Nos podíamos juntar unos cuantos de los que no tenemos prejuicios con el cine de acción e ir a verla la semana que viene. Tiene una pinta impresionante.

Ya está en pre-producción Sin City 2.

La venganza de los Sith

Ayer fui a ver La venganza de los Sith. Y por Diox que faltó muy poco para que saliera llorando a lágrima viva del cine. No de la emoción, sino de ver como Lucas culminaba el pastiche este que empezó con La amenaza fantasma, y se cargaba uno de los iconos culturales de mucha gente. Porque el espectáculo atrofiado y aparatoso que forma gran parte de la película no da para mucho. Un desfile de efectos especiales adornando una trama pillada por los pelos. Así teníamos a Lucía dando cabezadas, al Putatriat cagándose en todo en silencio y al resto de la tropa contando chistes.

(Ojo, a partir de aquí hay spoilers, tu verás si te conviene seguir leyendo)

Pero en estas que estando Anakin, perdón, Darth Vader, chamuscándose cual llengonissa en Sant Antoni, todo empieza a cobrar sentido. Si, ese último cuarto de hora estaba asistiendo a la explicación del nacimiento de un mito. Cuando empiezo a reconocer imágenes y sonidos que nos tienen marcados de por vida, que han estado siempre ahí. Un referente cultural de los últimos treinta años, le pese a quien le pese. Sólo el final de la película justifica los cinco con ochenta que vale la entrada. Pero es que la trilogía es mucha trilogía, y aunque haya habido que sufrir carreras de vainas, jedis blandengues como ellos solos y al Jar Jar Binks (¿Porqué no se muere en vez de Padme, ein?), ha merecido la pena ir al cine esta vez. Quince minutos de sensaciones como pocos hay en la vida. Ahora, a por el reestreno de los episodios IV, V y VI, venga Lucas, que ahí hay dinerito fresco y mucho joven imberbe al que enseñar los caminos de la Fuerza…

Como muestra, estos Tux convenientemente disfrazados, cortesía de CrystalXP y a los que he llegado via Jander. Quería poner algún escaneo de Dr. Slump, pero me ha dado pereza bajar al trastero a buscar los tomos.

¿Qué alma caritativa me regalará esto? Tengo que colocar una wishlist en la página. Juas, juas, juas. Ah, las opiniones de algunos bitacoreros (Me niego a usar blogger) sobre la peli: Lo que dice Gabubu, lo que dice Tony, lo que dice Suki_ y lo que se inventa Algernon ;)

Tux inspirado en personajes de Star Wars