Fácil, muy, muy fácil. No deja de ser un apaño, vale, pero funciona muy bien. Pokerstars en Wine. Listo. No fui capaz de encontrar un cliente nativo para Linux y ya estaba medio convencido que si quería jugar tendría que cerrar la Kubuntu y arrancar el XP cuando el viernes pasado vi la luz. Más que la luz ví un programa de póquer a las tantas, comentado por dos hooligans que ni Javi Pérez Sala en el glorioso Manchester – Real Madrid de hace unos años, aquel en que Ronaldo marcó tres goles en Old Trafford (Anda, échale un vistazo aquí, que perdimos el partido, pero pasamos la eliminatoria). Nadie narra el fútbol como Pérez Sala, pero el póquer es otra cosa.
En fin, que me picó el gusanillo tras ver unas cuantas manos del EPT que tuvo lugar en Barcelona y que había visto la noche anterior. Fuí a la página de Pokerstars, me bajé el ejecutable de Windows y una maravilla. Lo abrí con doble click y se me instaló en un pispás. Hasta me creó un acceso directo en el escritorio de la Kubuntu y se me actualizó él solito ayer. De momento podrás encontrarme en mesas No Limit 1$/2$, con dinero ficticio. Estoy aprendiendo. Poco a poco.
Y al final Juan me ha convencido y me he apuntado a Feisbuc. Sigue sin gustarme un pelo su licencia y voy a ir con pies de plomo en todo lo que publique ahí, que será poco, pero hay que joderse la de gente que he encontrado. No llevo ni media hora y salvo Jos, amigos y compañeros de trabajo a tutiplén.