Archivados en ‘Cosillas’


Molaría tener uno de estos

Dos, que cuando los repongan, compraré uno para mi y otro para mi sobrina. Aunque lo que de verdad molaría sería que los hicieran tamaño puf.

Ncha de 30 centímetros

Sultans of swing

Mañana nos daremos el atracón de pseudomúsica, que Rodolfo intentará asaltar Belgrado. Más belicosos que los serbios nos han salido los eurofans españoles, que lo han puesto a caldo en el ensayo. Fuego amigo, dicen en elmundo.es.

Te voy a proponer un ejercicio. Ponte cómodo, pon en marcha el vídeo y cierra los ojos. Si no se te pone la piel de gallina, es que no tienes sangre, criatura.

Una versión en vivo de Sultans of swing, la que aparece en Alchemy, CD que está sonando ahora mismito en casa. Casi nada. Karma del bueno, no te quepa duda.

No hagáis planes el 12 de octubre

Festivo, viernes. La idea es hacer una excursión suavecita, de dos o tres horas a paso tranquilo, para ir charlando y hacer algunas fotos. Que hace mucho que no le damos a la pata. Ya iremos concretando el trayecto. Sugerencias, en los comentarios.

Al que le venga bien, bien, y al que no, también. Daos por enterados.

You know I’m no good

Menuda pieza la señorita Winehouse. Vida tempestuosa y voz impresionante. Su disco suena bastante retro para mi gusto, pero tiene alguna que otra canción genial.

Ah, la página estuvo ayer fuera de combate, debido a un problemilla en el servidor que ya está solucionado gracias a la buena mano de Xisco y Suki_ :)

¡Ronda!

A mediados de los noventa, en el Poli jugábamos a la Ronda. Se empezaban las partidas a las ocho y duraban hasta las tres. Debería confiar en que los mendrugos que ahora ocupan nuestro lugar mantienen vivo el juego, pero si dudo de que nos lleguen a pagar la pensión cuando nos jubilemos, son capaces de haberse pasado al truc los muy bellacos. En fin. Esta es, de momento, la mega entrada en Putatriat.net. Que ya sé que me odiaréis, manada de cotillas, que estáis esperando que destripe mis intimidades por aquí :P

Como diría el general Tani, al turrón.

Nos hace falta una baraja española sin ochos ni nueves, un compañero o compañera y dos contrincantes. También le podemos añadir pistachos y copazos de hierbas dulces con hielo, pero eso a gusto de cada uno. El objetivo del juego es coger cartas del centro de la mesa y llegar a treinta puntos. Al final de la entrada os diré como se cuentan los puntos. Es más complicado explicar la mecánica del juego que jugar, pero voy a ver si lo consigo. Os aseguro que en cuanto hayais jugado un par de manos lo tenéis hecho.

Se ponen cuatro cartas boca arriba, cuyo valor no debe coincidir (No puede haber dos cuatros, por ejemplo) en el centro de la mesa y repartimos tres a cada jugador. Empieza a jugar, siguiendo el sentido de las agujas del reloj, quién esté a la izquierda del que ha repartido. Y se trata de coger cartas. Repartiendo han salido un as, un dos, una sota y un rey al medio, as, tres y sota para el jugador que empieza. Los palos no se tienen en cuenta en este juego.

Aquí el jugador uno puede elegir entre coger la sota o coger el as. Conviene coger el as, porque como está el dos, lo arrastra y consigue una carta más. Veamos.

El as se lleva un as y un dos

Entra en acción el jugador dos, que tiene un as, un siete y un caballo. Tira el as, porque el siete daría opción al siguiente jugador a llevárselo y arrastrar la sota, y el caballo haría que pudiera llevarse la sota, el caballo y el rey.

El jugador 2 tira un as

El siguiente jugador tampoco tiene ninguna de las cartas que hay en juego, por lo que opta por tirar un siete. Mal hecho, porque se arriesga a un K.O., que se produciría si el jugador siguiente tirara otro siete. Importante, el siete no tiene que estar en la mesa anteriormente para que sea un KO. Fijaos que el jugador dos tiene un as y lo ha tirado, pero no ha hecho K.O. al jugador uno que también había tirado un as porque éste ha cogido el as que estaba en la mesa. Un K.O. es sólo sobre la carta que suelta el jugador que va antes que nosotros y no coge ninguna de las que hay en la mesa.

El jugador 3 suelta un siete

Siempre que no te puedes llevar cartas de las que están en medio de la mesa te expones a un K.O. Con la práctica llegarás a saber cuando te van a caer tres K.O.s seguidos, que los naipes es lo que tienen. Son muy puñeteros los jodíos.

Y ahora llega el momento del cuarto jugador, que lleva un siete, un seis y otro seis.

Cuando llevas dos cartas iguales, tienes una ronda, es decir, te puedes anotar un punto. No estás obligado a cantarla hasta que te toca jugar, siempre antes de soltar la primera carta, y en el momento en que alguien canta ronda, si otro jugador lleva otra puede cantarla. Entonces hay dos puntos en juego y serán para el que tenga la pareja más alta. Cuidado que aquí una ronda de ases es lo más bajo. Quizás si la ronda es baja no conviene cantarla, porque es probable que la pierdas y le des un punto a la pareja contraria y además informas que llevas dos cartas iguales, pero eso ya lo veréis según cojais práctica en el juego.

No es el caso, pero si tenemos tres cartas iguales, tenemos un rondín. Podemos cantarlo como ronda y dar la sorpresa cuando hayamos jugado nuestras tres cartas. Serían dos puntos. Nos podemos apuntar un punto al cantar la ronda, si nadie lleva otra, y el otro punto cuando tiremos nuestra última carta. Y aún más. Cuando hay ronda, en vez de cantarla (¡Ronda!, por si no os lo había dicho), puedes golpear dos veces con el puño en la mesa, como quién llama a una puerta, y el resto de jugadores deben darse por enterados.

Volvamos con el jugador cuatro. Como es el último en jugar, porque además es quien reparte las cartas, canta su ronda, ya que no hay otra y gana dos puntos. Además, tira su siete de bastos, acompañando el movimiento con un sonoro ¡K.O.!, sobre el siete de espadas que había soltado el tercer jugador, se lleva también la sota y otro puntito más para el saco.

El jugador 4 hace un KO al siete de espadas que ha soltado el jugador tres

Hay una tercera forma de conseguir puntos. Si con una carta somos capaces de llevarnos todas las que estan en la mesa, la limpiamos y eso equivale a un puntito. Y a que nuestro compañero tenga opción de hacer K.O. y limpio, ya que el jugador que va detrás nuestra tira una carta, y si se produce un K.O., son dos puntos. Uno del K.O. y otro del limpio.

Además está el ReK.O. (Léase Recao), que es cuando hay un K.O. y el siguiente jugador hace un K.O. sobre un K.O. Y si el siguiente jugador tuviera también la misma carta, sería un San Vicente, difícil de ver, ciertamente, pero de vez en cuando pasa. Jugando con dos barajas, se puede dar el caso de un San Mateu y un Cagondeu, pero ahí está claro que el juego se ha desmadrado y más de uno se está pasando de listo. Si estuvieras en el salvaje Oeste seguramente alguien habría caído atravesado por un balazo.

Importante: el último jugador en coger alguna carta es quien se lleva las que queden en la mesa en la última mano. Y poco más. Ya sabes como se desarrolla una partida. Tres manos, tres naipes cada jugador por mano.

Veamos ahora como funciona el asunto de los puntos. Cada carta que cojamos se amontona boca abajo, y los puntos, debajo de esas mismas cartas, pero boca arriba. Recordemos, los puntos se obtienen con los K.O., las rondas y los limpios. Cada punto vale un punto, pero ir amontonando cartas tiene su recompensa. A partir de las veinte cartas, las cartas boca abajo valen un punto, y los puntos dos. Si no llegamos a veinte cartas, un punto valdrá un punto y una carta boca abajo nada. Tu mismo.

Es un juego muy sencillo, se aprende en un momento, y muy rápido. Probadlo alguna noche que no tengais nada mejor que hacer.

La mega entrada

Estoy preparando la entrada más larga que he escrito en la bitácora. Quizás esté mañana, quizás pasado. Es algo que creo que no ha escrito nadie todavía y hay que dejarlo apuntado en algún lado.

El viento y el control

Tengo mis serias reservas sobre la autenticidad de la carta que viene a continuación, pero eso no quita que su redacción sea bastante surrealista. Tanto como para que haya rodado por todas las sucursales de cierta caja de ahorros en la isla, hasta acabar llegándole a mi jefe, que no, no es banquero, que ayer me la dejó. Me dijo que era auténtica y que la entidad bancaria está estudiando la reclamación, como no podía ser menos.

El texto está tal cual me llegó. Sólo me he permitido ocultar lugares, que a veces parece que internet lo carga el diablo. Lean, mis queridos visitantes.

Distinguidos señores por la presente les saludo y al mismo tiempo tengo el infortunio de comunicarles lo siguiente:

En la madrugada del día 11 de abril del presente, después de haber visto el partido entre Valencia y otro, un poco cansado tome unas copitas de wisky, hecho que al salir y con el viento es que perdí el control y sin darme cuenta aparecí en un local de alterne cerca de la plaza de las ******** de ***** (A unos cincuenta kilómetros de donde veía el fútbol).

Ahora bien estando allá no sé de que manera pedí un trago y pague con mi tarjeta de debito de ** ***** y luego no recuerdo nada mas hasta el día siguiente cuando fui al banco y habiéndose extraviado mi tarjeta, fui a sacar dinero y me encontré con la desagradable sorpresa que de mi cuenta la citada “Comercial ********” Que no es nada más y menos que un local de alterne, me había cobrado la suma exorbitante de alrededor de 900 euros en un momento, hecho que me molesta bastante, porque aprovechando de mi estdo de ebriedad e inconciencia, estos aprovecharon y me sonsacaron y engañaron la suma que se detalla en mi cuenta.

Por lo que solicito se cancele el pago de las facturas que según ello habría consumido, pidiendo a su respectiva oficina se deje sin efecto el pago y que en su negativa me veré obligado a seguir acciones legales por estafa y apropiación indebida en contra de la singular comercial.

Con este moleto hecho me despido de Uds muy gentilmente, pidiendo a Uds por favor me colaboren en la recuperación de parte de mi sueldo mensual que de manera engañosa se sonsaco y me sorprendió, aprovechando de mi difícil estado en el que me encontraba esa noche.

Atte.

Good food

Andaba por el Puerto esta mañana cuando me ha llamado la atención este cartel. ¿La comida no es británica? No tiene demasiada fama la gastronomía de aquellas islas :P

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