Archivados en ‘Cocina’


Si los niños no saben lo que es, nunca lo comerán

Conozco a muchos que no se fian del bueno de Jamie. Mi madre dice que es bastante guarrete en la cocina. Jose aún flipa recordando la paella que le hizo a sus amiguetes. Yo digo que sus libros son muy caros. Pero alguno caerá. Dicen que el de cocina italiana es una maravilla.

El caso es que hoy me he encontrado con este vídeo donde Fogonazos, que merece muy mucho la pena. Está en inglés, pero se pueden activar los subtítulos en castellano.

Acabo de darle la vuelta a una tortilla de espinacas bastante potente, lo suficientemente grande como para comer mañana y pasado, que no me importa repetir. Y dentro de nada, robiols.

Vía | Fogonazos

¿A quién quieres más?

A veces es duro tener que elegir. Cualquiera de las dos acompaña de forma espectacular a unas chuletitas de cordero que se han tirado no menos de tres días en remojo en aceite de oliva extra y jugo de limón. Sal, pimienta y ajo laminado. Fritas con todo el amor que les puedas dar, una patata al horno que será salpimentada y aliñada con algo del aceite de las costillas, unas verduritas (Cebolla pochada, judias verdes al vapor, brécol a la plancha) y a olvidarse de todo.

Hay que empezar bien el año.

Aunque la Westmalle fue la primera, y eso siempre marca.

Una botella de Westmalle Tripel y otra de La Trappe Dubbel

Minimaratón gastronómico

Una vez más, y ya van venticinco, se celebra la Mostra de cuina mallorquina. Este año han cambiado radicalmente el formato, ya que en vez de tener lugar en un recinto donde cada día se iban turnando cuatro o cinco restaurantes, se ha optado por crear menús en cada resturante. Un menú obligatorio de doce euros y otro a voluntad del restaurante. No es lo mismo, desde luego. Pierde mucho encanto, que era muy divertido el ambiente que se formaba, pero bueno, tampoco deja de ser una oportunidad de cenar fuera a un precio muy ajustado.

Viernes. Improvisamos. No había planes, pero a Jose y a mi no nos cuesta mucho ponernos de acuerdo en esta clase de asuntos. Así que nos fuimos, junto al tardón de turno, a ver que nos ponían en Ca’n Costa. Uno de los locales clásicos de Alcúdia, donde me cuentan que se come de escándalo. Y la verdad es que así es, el menú me soprendió gratamente. Riquísimo el frito de cordero, espectacular el lomillo de ibérico con salsa de higos y sobrasada, acompañado por patató y verduras al vapor y muy bueno el gató con helado. Una caña, cortado y copita de hierbas dulces al módico precio de doce euros. Si acaso, que encuentro el local algo barroco.

Barroco. Barroco tú :P

Ayer se me ocurrió hacerme habas con jamón para comer. Con un huevo frito y una Alhambra reserva 1925 bien fresquita para acompañar. Será que me tengo que ir ambientando, que dentro de una semana me escapo un par de días a Granada. Iba bien, pero estoy liquidando restos de la nevera y me quedaba un cuarto de tupper con helado de almendra (Hecho mio, por cierto), un pegote de mantequilla, dos barritas de chocolate de cobertura y un culillo de nata líquida… Si fundes la mantequilla, el chocolate y la nata juntos, queda un chocolate perfecto para acompañar al helado, pero que no deja de ser una bomba calórica. Aunque, demonios, un día es un día.

Con el cuerpo pidiendo clemencia, llegó la hora de volver a cumplir con la Mostra. En esta ocasión, Sa Plaça, de nuevo en Alcúdia y esta vez con casi toda la banda al completo. El menú, milhojas caramelizado de tumbet y butifarrón de primero, aunque aún estamos buscando el butifarrón, y bacalao con coulis de sobrasada y espuma de miel de segundo. Ambos muy buenos. Curiosa la espuma de miel con trocitos de almendra. Parecía turrón del duro, pero líquido. Tengo que buscar por ahí la técnica para hacerla. Raciones no demasiado espléndidas, pero suficientes. Diversidad de opiniones sobre el postre, Sabayón con naranja. A mi me gustó. En este menú no entraban las bebidas, así que al final salimos por unos dieciocho euros. El servicio, algo regulero.

Y ya hasta el año que viene, que espero que recuperen el formato antiguo. Aunque aún tenemos pendientes un par de salidas más antes del verano. Sólo para valientes.

Plato de lomillo ibérico con salsa de higo y sobrasada

Recien salidos del horno

Ah, la pascua. Algún día tengo que entrenerme en buscar que fiesta pagana tenía lugar en estas fechas antes de que el cristianismo la hiciera suya. Como individuo no creyente seguidor de las enseñanzas del Espagueti Volador (Loado sea), me traen bastante al fresco procesiones, vigilias y demás beaterías.

Pero respeto escrupulosamente toda tradición culinaria. Que menos. El viernes no comí carne porque me encanta el bacalao, y si la costumbre dice que hay que comer bacalao, pues se come. Con una piperrada, una Staropramen y de postre la crema que me sobró de la primera tongada de robiols.

Este año vino mi vecinita a echarme una mano, trajo de todo y así no tuve que gastar. Pero ya había comprado, así que no iba a tirarlo, y esta mañana en un visto y no visto me he puesto a ello. Estos días me han cundido bastante, tengo todo en orden y visto que el trimestre está siendo tranquilo, me lo estoy tomando todo con muchísima calma. Pachorra, más bien.

Mañana aquí es festivo, por cierto :P

Robiols recien salidos del horno

Recuento

Tengo ahora mismo casi siete litros de cerveza en la nevera. ¿No te lo crees? Pues hasta he sacado un foto. El detalle es el siguiente, por estricto orden alfabético…

AK Damm x 4. Suave, muy rica. Tuve que ir al Corte Inglés, porque no la encontraba en los supermercados de por aquí.

Alhambra Reserva 1925 x 6. Probablemente mi granadina favorita. Allí las llaman gitanas. Espectacular.

Mahou Cinco Estrellas x 7. La de diario. Bueno, no tanto. Dos a la semana, más bien.

Mahou Negra x 1. Perfecta para acompañar unas chuletitas de cordero.

Staropramen x 2. Checa tipo Pilsener, suave y ligera.

Westmalle Tripel x 1. Cerveza trapense de triple destilación procedente de Bélgica. Me la regalé para Reyes y aún no he tenido el gusto de catarla. Pude elegir otra que sólo se embotella el día de navidad, pero el de la tienda me dijo que era parecida a las de trigo, que no me gustan.

Lo jodido es que seguramente tengo más vino. Al menos ocho o nueve botellas que no sé como ni cuando gastaré, porque aparte de haberle perdido completamente el gusto al vino, me da ardor de estómago. La entrada, archivada en cocina. Porque casi nunca bebo cerveza si no es comiendo.

La foto. Y una dedicatoria. Al payo, que cumplió años el otro día y también es cervecero, como todos los hombres de bien.

Casi siete litros de cerveza

Comiendo por ahí (II): L’Arca d’en Peter, Alcúdia

La idea era ir a estas alturas por la séptima, octava o novena entrega de esta serie de críticas culinarias. Pero la vagancia, ay, la vagancia, ha hecho que aún vaya por la segunda. Y no será por no haber ido a unos cuantos sitios desde entonces.

Pero todo es empezar y a lo mejor cojo carrerilla y antes de irme de vacaciones, el lunes, aparece por aquí el tercer capítulo. Había quedado hoy a comer con Marian y nuestra primera opción era Sa Portassa de Ca’n Costa, donde además de trabajar alguna camarera de notable belleza, hacen los que para mi son los mejores pa amb oli de Alcúdia. Cerrado, así que había que improvisar. Allí cerquita está L’Arca d’en Peter. Y allí fuimos.

Durante un tiempo fue un restaurante vegetariano, pero ahora ya sirven carne. Menú con dos primeros y dos segundos a elegir a siete euros y medio, incluyendo el café. Buen precio para los tiempos que corren, pero esta vez nos decantamos por la carta. Variada, con unos treinta platos que incluyen pasta, ensaladas, carnes, pescados… Completita y original. Otra vez precios razonables.

Marian pidió rizos (Pasta) con nueces, queso mahonés y sobrasada de Felanitx. Yo, Cuscús con verduras y pollo, que resultó ser parecido al que yo hago. Platos muy ricos y en raciones bastante razonables, y aún así Marian se lo comió todo. Que hasta nos trajeron cuatro croquetas de marisco para amenizar la espera y pudo con ellas, con la pasta y con el postre. Sorprendido me tiene esta mujercita.

Well, you know,
A girl, she really got to eat,
And a girl, she should eat right.

Je, je, me recuerda a la versión del Frim Fram Sauce que canta Diana Krall. Bueno, aquí abajo una foto del cuscús.

Plato de Cuscus con verduras y pollo

De postre pedimos un coulant de chocolate a medias. Delicioso. Sólo con ver la foto seguro que se te hace la boca agua.

Coulant de chocolate

Y todo ello, más un agua, una Coca-Cola y dos cortados, quince euritos de nada.

No estaría mal dejarnos caer por ahí alguna noche. La cuestión es que habrá que espabilar, porque cierran durante enero y febrero.

Tiramisú

Maldita sea. Por segunda vez mis planes de hacer tiramisú se han ido por el retrete. Literalmente. Hace mucho, a principios de año, me puse a ello, lo mismo que tantas otras veces. Empecé a subir las claras y cuando casi están, veo una mancha negra. Bato un poco más y más manchas. Me rasco la cabeza y se me ocurre ponerme un poco de la cosa negra en la lengua y efectivamente, sabe a rayos.

La varilla de la batidora había llegado hasta ahí, y no hacían más que soltar algo parecido a un aceite viscoso y oscuro. La batidora está nueva, ventajas de cuidar no maltratar las cosas, así que pedí la varilla en la tienda, que a su vez la pidió al servicio técnico. En intervalos de entre quince días y un mes, me llegó el soporte de la varilla sin la varilla, que además no era. Más tarde la varilla sin el soporte. Luego el soporte que no era y la varilla. Después había que esperar. Me vuelven a enviar el soporte que no era. Y finalmente, hará cosa de un mes, llegó la pieza. Que no habían pasado menos de tres meses largos. Tan emocionado estaba que mira si he tardado en estrenarla.

Así que ya tenía ganas de hacer tiramisú. Hoy he avanzado un poco más. Tenía listas las claras, tenía listas las yemas con el azúcar y tocaba echarle el mascarpone. Que la receta original no lo lleva, y otros le ponen nata, pero esas recetas ya las haré otro día. O no. If ain’t broken, don’t fix it. Abro la tarrina del queso y tachán, pegote de moho. Vuelvo a comprobar la caducidad y pone 15 de agosto. De 2008. Cojonudo.

Mañana, tercer intento. ¿La receta? Otro día :-P

XXIV Mostra de cuina mallorquina

I de la Mediterrànea, no se nos olvide. Además de estrenar una bonita página en flash, se le añade un apellido a nuestra feria favorita. No me acaba de gustar la idea, por sus modelnas ínfulas. Después, seguro que todo estará riquísimo. Y se ha hecho esperar este año, ya que normalmente solía celebrarse a principios de abril.

Hala pues, a buscar día para plantarnos en el Palma Arena. Esa porcelleta que hacen mañana tiene muy buena pinta…