Archivados en ‘Cocina’


Tiramisú

Maldita sea. Por segunda vez mis planes de hacer tiramisú se han ido por el retrete. Literalmente. Hace mucho, a principios de año, me puse a ello, lo mismo que tantas otras veces. Empecé a subir las claras y cuando casi están, veo una mancha negra. Bato un poco más y más manchas. Me rasco la cabeza y se me ocurre ponerme un poco de la cosa negra en la lengua y efectivamente, sabe a rayos.

La varilla de la batidora había llegado hasta ahí, y no hacían más que soltar algo parecido a un aceite viscoso y oscuro. La batidora está nueva, ventajas de cuidar no maltratar las cosas, así que pedí la varilla en la tienda, que a su vez la pidió al servicio técnico. En intervalos de entre quince días y un mes, me llegó el soporte de la varilla sin la varilla, que además no era. Más tarde la varilla sin el soporte. Luego el soporte que no era y la varilla. Después había que esperar. Me vuelven a enviar el soporte que no era. Y finalmente, hará cosa de un mes, llegó la pieza. Que no habían pasado menos de tres meses largos. Tan emocionado estaba que mira si he tardado en estrenarla.

Así que ya tenía ganas de hacer tiramisú. Hoy he avanzado un poco más. Tenía listas las claras, tenía listas las yemas con el azúcar y tocaba echarle el mascarpone. Que la receta original no lo lleva, y otros le ponen nata, pero esas recetas ya las haré otro día. O no. If ain’t broken, don’t fix it. Abro la tarrina del queso y tachán, pegote de moho. Vuelvo a comprobar la caducidad y pone 15 de agosto. De 2008. Cojonudo.

Mañana, tercer intento. ¿La receta? Otro día :-P

XXIV Mostra de cuina mallorquina

I de la Mediterrànea, no se nos olvide. Además de estrenar una bonita página en flash, se le añade un apellido a nuestra feria favorita. No me acaba de gustar la idea, por sus modelnas ínfulas. Después, seguro que todo estará riquísimo. Y se ha hecho esperar este año, ya que normalmente solía celebrarse a principios de abril.

Hala pues, a buscar día para plantarnos en el Palma Arena. Esa porcelleta que hacen mañana tiene muy buena pinta…

Fideos de arroz con champiñones y gambas

Tenía pendiente estrenar el wok que me compré hace ya un par de meses. Ya tenía un paquete de medio kilo de fideos de arroz que me costó tres o cuatro euros, una barbaridad, pero buino, me tengo que buscar alguna tienda asiática en Ciutat donde tengan unos precios más razonables.

Así que nada, tras encontrar un domingo en que me pudiera dedicar a cocinar me puse manos a la obra. Que antes ya había puesto al horno un strudel de manzana que no me ha quedado demasiado dulce, y eso es algo que le gustará a alguien que yo me sé, y me había hecho la comida de mañana, judias verdes con pollo.

Hala pues. Primero se hierven los fideos en agua. Después empieza a saltear en el wok, con muy poquito aceite de girasol (Lo suyo es utilizar aceite de soja, pero no he encontrado), media cebolla y un pimiento verde, que acompañamos con sal y pimienta negra. Seguramente le vendría de maravilla unos brotes de soja. No se tienen que ablandar, así que no hay que dejarlo mucho tiempo. Al poco se le añade una lata pequeña de champiñones y un puñado de gambas peladas. Agregamos un chorro de salsa de soja, los fideos escurridos y a menear otro poquito. El truco está en la salsa de soja. Le da un bonito color a los fideos y hace que el plato sepa como en el chino de la esquina.

Au, listo. Fácil y sano. ¿Quién da más?

Fideos de arroz con champiñones y gambas

150 gr. de fideos de arroz
1/2 cebolla pequeña
1 pimiento verde pequeño
1 lata pequeña de champiñones
un puñado de gambas peladas
aceite de girasol
salsa de soja
sal
pimienta

Comiendo por ahí (I): Es 4 Vents, Algaida

Tengo el inmenso placer de inaugurar una serie de entradas donde contaré mis andanzas gastronómicas. Teníamos medio decidido dedicar un día al mes para descubrir sitios donde ponernos hasta el ojete. Que como, yo al menos, no tenemos otros vicios, que menos que darnos doce homenajes al año. Homenajes a los que os podéis apuntar, con una sola condición: Nos gastamos lo que haga falta. Lo que os detallo a continuación nos salió a 51€ por cabeza. Dinero que doy por bien empleado. Faltaría más.

La primera visita, sugerencia de Juanmi. Participantes: El mismo Juanmi, Jos y servidor de ustedes. Espero que les chirríen los dientes a los desertores :-P Es 4 Vents, en Algaida. Tranquilos, la página no hace honores al sitio. Local impecable, grande, ni rastro de olor a tabaco en la zona de no fumadores y un servicio magnífico.

Para empezar, dos entrantes. Chipirones y ensalada de queso de cabra con salsa de frutos rojos. Correctos los chipirones, riquísima la ensalada.

Chipirones
Ensalada de queso de cabra con salsa de frutos rojos

El segundo, buey a la brasa. Soy capaz de pasar tres días prescindiendo de cerdo, ternera, cordero y similares, comiendo a mi entera satisfacción a base de pescado y verdura, pero, ay, poco puedo hacer ante la carne a la brasa. Si además ésta prácticamente se deshace en la boca, pues que decir. Primero pasan la pieza de buey por el fuego y después lo cortan y lo presentan sobre un piedra, donde se acaba de hacer. De guarnición, patatas fritas y hortalizas a la plancha: Tomates, espárragos, calabacín, alcachofa y champiñones. Todo ello regado con dos tercios de Mahou cinco estrellas. Por ser algo tiquismiquis, que podría haber sido de barril. Pero sólo eso.

Buey a la brasaGuarnición

Y los postres. Me hacía falta rebajar la cena como fuera, así que pedí sorbete de limón. Jos disfrutó de un helado de mango y Juanmi dió cuenta de una tarta de queso. Reventado de Baileys para rematar.

Lo dicho, cincuenta y un euros cada uno. Podríamos haber prescindido tranquilamente de los entrantes y sobró una más que generosa ración de carne. Ah, y el allioli picaba, como debe ser. Eso si, la noche se me hizo larga. Cuando llegué a casa tuve salir a caminar y después acabé dando más de una vuelta en la cama, que es lo que tienen los excesos la edad. Así que hoy me he portado bien y he comido dorada a la papillote.

Resumiendo, gratísima experiencia nuestra visita a Es 4 Vents. No puedo sino dejar de recomendárosla. El mes que viene, a por la porcelleta del Dalt Muntanya.

Croquetas

Venga, que hace mucho que no pongo ninguna receta y como ahora mismo apenas tengo tiempo ni para tirarme un peo, más os vale ir aprendiendo, que yo no puedo cocinar todo lo que me gustaría. Que es mucho, pero ahora no toca.

Esta receta es del maestro Abraham García, laboriosa, pero muy, muy gratificante. ¿A quién no le gustan las croquetas?

Por un lado, mientras ponemos la leche a hervir, pochamos la cebolla en una sarten con un chorrito de aceite y un trozo de mantequilla. Cuando la cebolla esté lista, le añadimos la harina tamizada y mezclamos, para que se empape bien y no forme grumos. Y después, la leche hirviendo. Removemos, pasamos por la batidora para que definitivamente no queden grumos, y agregamos una pechuga de pollo picada tras pasar por la plancha o bien medio pollo ya cocinado, al ast, al horno, lo que tengas a mano, picado. Lo que yo hago es comerme medio y el otro medio aprovecharlo para hacer croquetas. Buena forma de sacarle partido a los siete euros que valen en el Hühnerstall, allí al ladito de casa del Michh.

Más madera. Echamos ahora el jamón cortado en taquitos y pasado previamente por una sarten con unas gotas de aceite a fuego suave. Removemos y añadimos la pimienta, un poco de nuez moscada y un poco de canela. Rectificamos la sal y removemos un poco más, hasta que notemos que la mezcla tenga consistencia y se despegue sola de la sartén.

Dejamos reposar una noche y al día siguiente llega la diversión y la juerga padre. Hacer bolitas, pasarlas por huevo batido y galleta y a la sartén. Y ya tienes croquetas para dos o tres comidas. Que antes de freír, apartas las que quieras, las congelas y cuando te apetezcan, ya sabes. En cinco minutos las tienes hechas, una ensalada de lechuga, una cervecita y a vivir, cojones.

Ya veis, no tienen demasiado misterio. Si acaso, lo de siempre. Cuando más buena sea la materia prima, más bueno será el producto final.

1 pechuga de pollo, o medio pollo al ast
200 gr. de jamón
1/2 cebolla
100 gr. de harina
1 l. de leche
1 huevo
aceite de oliva
mantequilla
pimienta negra
nuez moscada
canela
pan o galleta rayada

Id ahorrando

Penitenciagiteeeeeeeeee!!!!!!!!!!!!!!!

Que en San Sebastián hay una Feria Mundial de Pintxos del 12 al 14 de diciembre.

Cae entre semana. Los billetes desde Palma, y haciendo transbordo en Madrid o en Barcelona, nos saldrían entre 70 y 80 euros saliendo el jueves y volviendo el viernes. El avión llega sobre las once a San Sebastián, y la vuelta, a las doce. Puedo buscar el tiquet del hotel aquel tan majo donde estuvimos en el 2000, que no creo que salga demasiado caro.

Joder… Señores, feim un pensament?

Imagen promocional de la Primera Feria y Congreso Mundial de la Cocina en Miniatura

Vía | Directo al paladar

Cuscús con pollo y pimientos

Gran invento el cuscús. Lo probé por primera vez hará casi dos años en Es Vedrà, en Santa María. Me gustó tanto que este invierno compré un paquete y fui haciendo probaturas hasta llegar a esta receta. Ingredientes para una persona, cómo no.

Picamos la pechuga en trozos pequeños, pero tampoco demasiado pequeños, le añadimos sal, pimienta negra y tomillo y lo dejamos que repose en un cuenco con aceite de oliva. Mejor si esto lo hacemos la noche anterior, pero eso tú mismo. A continuación freimos lentamente el pimiento verde, partido en trozos, en aceite de oliva con un diente de ajo.

Cocinar el cuscús es muy sencillo. Hay que llevar a ebullición el caldo y retiralo del fuego. He usado caldo que tenía congelado, que me salió muy fuerte de sabor, aproximadamente medio litro al que le he añadido un cuarto de agua. Antes hemos mezclado el cuscús con una cucharada de mantequilla y un chorrito de aceite, y nada más retirar el caldo del fuego, se vuelca en él. Espera unos seis o siete minutos y ya está. Vigila que no se vaya a pasar y remueve de vez en cuando, para que los granos queden sueltos.

Y para acabar, hay que volcar el cuscús en una sarten con una gota de aceite, saltear un momento y añadir el pollo y el pimiento verde, remover y a la mesa.

Cuscús con pollo y pimientos

1/2 vaso de cuscús
caldo
1/2 pechuga de pollo
1 pimiento verde
1 diente de ajo
aceite de oliva
pimienta negra molida
sal
tomillo

Mahou negra

El domingo me di un homenaje. Necesito poco para contentar mi hedonismo. Había llegado a la conclusión que me había portado más que bien durante la semana, y como el karma no iba a recompensarme, pues ni me lo pensé. Chuletitas de cordero, cerveza y aquí paz y después gloria.

Y que cerveza. Mahou negra. Bastante más suave que las negras habituales. Para beber bien fría. ¿Falsa negra? Quizás. Pero junto a la Cinco Estrellas y a la Reserva 1925, se ha hecho un hueco en mi nevera. Dadle una oportunidad, mendrugos.

Etiqueto como Cocina, que la cerveza es para beberla mientras se come, cojones.