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Recetas 1-10

Me sugirió Michel, que tiene la mala costumbre de comentarme cosas de aquí en persona en vez de dejar un comentario y enriquecer así el sitio, que no estaría mal que recopilara las recetas que voy poniendo en Twitter desde hace unas semanas. No lo veía claro, ya que estoy tan a gusto donde el pájaro azul que tengo esto que da pena, y tampoco tenía muy claro si crear una nueva categoría, una página o incluso un nuevo sitio dedicado exclusivamente a lo de las recetas.

Hasta que ayer me encontré con Rosi, una de las fieles seguidoras del blog, seguramente la que más, que no me sigue en Twitter. Mal hecho. Pero bueno, supongo que se lo puedo perdonar. Me pidió la receta de la tarta que llevé ayer al cumpleaños-despedida de Lucía, que se nos va a probar suerte a Asturias. Ah, se ha abierto una porra para saber cuando tarda en volver, a cinco euros la apuesta. Nunca he dicho que sea una buena persona. No, no me refiero a la Lucía, hablo de mí, no os confundais 😛

Y mi cabecita empezó a pensar y se me ocurrió algo. Cada vez que llegue a diez recetas publicadas en Twitter, las recopilaré en una entrada aquí, añadiendo también los enlaces a las entradas anteriores, y así las tendréis todas a mano.

La foto es del Gâteau Nantais, tarta muy parecida al Gató. Ale, a descargar recetas 😉

  1. Bierhaxe
  2. Chile con carne
  3. Llampurry
  4. Fideos estilo Singapur
  5. Lomo a la sal
  6. Compota de manzana
  7. Crêpes
  8. Salsa de tomate
  9. Habitas con jamón
  10. Gâteu Nantais

Gâteau Nantais

Codillo a la cerveza

Accidentado, por cierto. Porque en un momento dado, el recipiente donde tenía el codillo se ha roto en tres trozos y luego me ha tocado dejar la placa del horno en remojo y dejarme los dedos frotando. Gajes del oficio.

Eso, que hoy he hecho codillo a la cerveza, receta alemana sencillísima, tanto como comprar un codillo de cerdo, hacerle un par de cortes, rociarlo con agua caliente y a continuación, condimentarlo con sal, pimienta y comino. Al horno a 250ºC, cuando coja color se le da la vuelta y se rocia con cerveza, se deja hasta que el otro lado coja color, se baja la temperatura del horno a 200ºC y se va dando la vuelta de vez en cuando, añadiéndole cerveza si ves que queda algo seco.

Fácil, fácil. Un amiguete de Twitter me ha pedido la receta y me he currado el Pdf que está ahí abajo y que también pongo a tu disposición. Que menos.

Y la foto del primero que hice.

Codillo a la cerveza

Receta en Pdf

Improvisando

No recordaba que tuviera tan abandonada esta categoría. Joer, estoy en la parra.

Así que nada mejor que compartir una receta que improvisé hace unas semanas, en plena temporada de esclatasangs, también conocidos como níscalos. La comida no podrá ser, que dejé el plato limpio.

El otro día compré medio kilo de costilla plana en el Mercadona, porque estaba de oferta. Fue llegar a casa, trocearla y al congelador, donde fueron a parar también la mitad de los esclatasangs que me regaló la jefa. La otra mitad cayó con un poquito de sal, pimienta y plancha.

Muy sencillo. Se marcan las costillas, una vez salpimentadas, a fuego fuerte y se retiran. Luego se hace un sofrito con cebolla y pimiento verde, cuando casi esté, se le añade tomate rallado. Se cubre de agua, se le echa una pastilla de concentrado de caldo, o media si es para una sola persona y echamos unas patatas cortadas a cachelos. Y a cocer.

Al rato le echamos las costillas, rectificamos de sal y pimienta, y casi al final, las setas.

¿Fácil, verdad? Y casi me atrevo a decir que barato y prácticamente sin grasas. Imprescindible acompañar el plato con una cervecita. Viendo la foto, al guiso le sentaría de escándalo unos corazones de alcachofa.

Guiso de costilla y setas

Si los niños no saben lo que es, nunca lo comerán

Conozco a muchos que no se fian del bueno de Jamie. Mi madre dice que es bastante guarrete en la cocina. Jose aún flipa recordando la paella que le hizo a sus amiguetes. Yo digo que sus libros son muy caros. Pero alguno caerá. Dicen que el de cocina italiana es una maravilla.

El caso es que hoy me he encontrado con este vídeo donde Fogonazos, que merece muy mucho la pena. Está en inglés, pero se pueden activar los subtítulos en castellano.

Acabo de darle la vuelta a una tortilla de espinacas bastante potente, lo suficientemente grande como para comer mañana y pasado, que no me importa repetir. Y dentro de nada, robiols.

Vía | Fogonazos

¿A quién quieres más?

A veces es duro tener que elegir. Cualquiera de las dos acompaña de forma espectacular a unas chuletitas de cordero que se han tirado no menos de tres días en remojo en aceite de oliva extra y jugo de limón. Sal, pimienta y ajo laminado. Fritas con todo el amor que les puedas dar, una patata al horno que será salpimentada y aliñada con algo del aceite de las costillas, unas verduritas (Cebolla pochada, judias verdes al vapor, brécol a la plancha) y a olvidarse de todo.

Hay que empezar bien el año.

Aunque la Westmalle fue la primera, y eso siempre marca.

Una botella de Westmalle Tripel y otra de La Trappe Dubbel

Minimaratón gastronómico

Una vez más, y ya van venticinco, se celebra la Mostra de cuina mallorquina. Este año han cambiado radicalmente el formato, ya que en vez de tener lugar en un recinto donde cada día se iban turnando cuatro o cinco restaurantes, se ha optado por crear menús en cada resturante. Un menú obligatorio de doce euros y otro a voluntad del restaurante. No es lo mismo, desde luego. Pierde mucho encanto, que era muy divertido el ambiente que se formaba, pero bueno, tampoco deja de ser una oportunidad de cenar fuera a un precio muy ajustado.

Viernes. Improvisamos. No había planes, pero a Jose y a mi no nos cuesta mucho ponernos de acuerdo en esta clase de asuntos. Así que nos fuimos, junto al tardón de turno, a ver que nos ponían en Ca’n Costa. Uno de los locales clásicos de Alcúdia, donde me cuentan que se come de escándalo. Y la verdad es que así es, el menú me soprendió gratamente. Riquísimo el frito de cordero, espectacular el lomillo de ibérico con salsa de higos y sobrasada, acompañado por patató y verduras al vapor y muy bueno el gató con helado. Una caña, cortado y copita de hierbas dulces al módico precio de doce euros. Si acaso, que encuentro el local algo barroco.

Barroco. Barroco tú 😛

Ayer se me ocurrió hacerme habas con jamón para comer. Con un huevo frito y una Alhambra reserva 1925 bien fresquita para acompañar. Será que me tengo que ir ambientando, que dentro de una semana me escapo un par de días a Granada. Iba bien, pero estoy liquidando restos de la nevera y me quedaba un cuarto de tupper con helado de almendra (Hecho mio, por cierto), un pegote de mantequilla, dos barritas de chocolate de cobertura y un culillo de nata líquida… Si fundes la mantequilla, el chocolate y la nata juntos, queda un chocolate perfecto para acompañar al helado, pero que no deja de ser una bomba calórica. Aunque, demonios, un día es un día.

Con el cuerpo pidiendo clemencia, llegó la hora de volver a cumplir con la Mostra. En esta ocasión, Sa Plaça, de nuevo en Alcúdia y esta vez con casi toda la banda al completo. El menú, milhojas caramelizado de tumbet y butifarrón de primero, aunque aún estamos buscando el butifarrón, y bacalao con coulis de sobrasada y espuma de miel de segundo. Ambos muy buenos. Curiosa la espuma de miel con trocitos de almendra. Parecía turrón del duro, pero líquido. Tengo que buscar por ahí la técnica para hacerla. Raciones no demasiado espléndidas, pero suficientes. Diversidad de opiniones sobre el postre, Sabayón con naranja. A mi me gustó. En este menú no entraban las bebidas, así que al final salimos por unos dieciocho euros. El servicio, algo regulero.

Y ya hasta el año que viene, que espero que recuperen el formato antiguo. Aunque aún tenemos pendientes un par de salidas más antes del verano. Sólo para valientes.

Plato de lomillo ibérico con salsa de higo y sobrasada

Recien salidos del horno

Ah, la pascua. Algún día tengo que entrenerme en buscar que fiesta pagana tenía lugar en estas fechas antes de que el cristianismo la hiciera suya. Como individuo no creyente seguidor de las enseñanzas del Espagueti Volador (Loado sea), me traen bastante al fresco procesiones, vigilias y demás beaterías.

Pero respeto escrupulosamente toda tradición culinaria. Que menos. El viernes no comí carne porque me encanta el bacalao, y si la costumbre dice que hay que comer bacalao, pues se come. Con una piperrada, una Staropramen y de postre la crema que me sobró de la primera tongada de robiols.

Este año vino mi vecinita a echarme una mano, trajo de todo y así no tuve que gastar. Pero ya había comprado, así que no iba a tirarlo, y esta mañana en un visto y no visto me he puesto a ello. Estos días me han cundido bastante, tengo todo en orden y visto que el trimestre está siendo tranquilo, me lo estoy tomando todo con muchísima calma. Pachorra, más bien.

Mañana aquí es festivo, por cierto 😛

Robiols recien salidos del horno

Recuento

Tengo ahora mismo casi siete litros de cerveza en la nevera. ¿No te lo crees? Pues hasta he sacado un foto. El detalle es el siguiente, por estricto orden alfabético…

AK Damm x 4. Suave, muy rica. Tuve que ir al Corte Inglés, porque no la encontraba en los supermercados de por aquí.

Alhambra Reserva 1925 x 6. Probablemente mi granadina favorita. Allí las llaman gitanas. Espectacular.

Mahou Cinco Estrellas x 7. La de diario. Bueno, no tanto. Dos a la semana, más bien.

Mahou Negra x 1. Perfecta para acompañar unas chuletitas de cordero.

Staropramen x 2. Checa tipo Pilsener, suave y ligera.

Westmalle Tripel x 1. Cerveza trapense de triple destilación procedente de Bélgica. Me la regalé para Reyes y aún no he tenido el gusto de catarla. Pude elegir otra que sólo se embotella el día de navidad, pero el de la tienda me dijo que era parecida a las de trigo, que no me gustan.

Lo jodido es que seguramente tengo más vino. Al menos ocho o nueve botellas que no sé como ni cuando gastaré, porque aparte de haberle perdido completamente el gusto al vino, me da ardor de estómago. La entrada, archivada en cocina. Porque casi nunca bebo cerveza si no es comiendo.

La foto. Y una dedicatoria. Al payo, que cumplió años el otro día y también es cervecero, como todos los hombres de bien.

Casi siete litros de cerveza