Ains, cuantos disgustos me estoy llevando con el programa PADRE de este año. Resulta que por fin se han decidido a crear una versión nativa para Linux, motivo sin duda de algarabía para los usuarios del software libre.
Si funcionara bien. Porque hice mi declaración y no había formar de imprimirla. Buscando por ahí, resulta que es un bug. A día de hoy sigue la versión 1.21 disponible, por lo que no se ha resuelto el problema. Pruebo a obtener el fichero para presentarlo telemáticamente y funciona correctamente. Lo genera y al poco imprime un pdf con la declaración. Vale. El lunes mientras desayuno accedo a la banca electrónica y pruebo a subirlo. Fichero erróneo. Pruebo en otro banco y más de lo mismo.
Con todo el dolor de mi corazón, me bajo la versión para Windows y veo que se parece mucho a la de Linux. Cambiando el amarillo chillón del fondo por un blanco bastante más agrabable a la vista. Eso si. Leeeeeento como él solo. Un cuarto de hora para una sencilla declaración con rendimientos del trabajo e hipoteca. Al menos funciona, ayer mismo entregué mi declaración. Hoy me he llevado dos sorpresas.
Tenía que hacer la declaración de una pareja. Hasta ahora, era sencillo. No podías introducir los datos individualmente, había que poner los de la pareja, indicando si las partidas eran comunes o de cada uno de los cónyuges. Después, claro, podías obtener la declaración conjunta o individual. Eso se acabó. Ahora hay que seleccionar dentro de la declaración, en un menú desplegable, la parte de la declaración de cada uno de los cónyuges, no te deja hacerla común. Y es un engorro. Veía infinitamente más práctico el método anterior. Para que me entiendas, al introducir los intereses del banco, antes de esa casilla había una opción donde indicar de quién eran esos ingresos. Ahora tienes que ir al desplegable, seleccionar el cónyuge, indicar los ingresos, volver al desplegable, seleccionar al otro cónyuge e indicar los ingresos. Doble trabajo. Es más, triple. Porque puede resultar que tengas que calcular la parte de cada uno, si la información fiscal no viene separada… Además, al ser el funcionamiento de la aplicación mucho más lento, multiplica por dos el tiempo que tarda en acceder a cada apartado de la declaración.
Y para acabar, se cuelga. Aunque ha coincidido con una actualización automática de Java. Si esa fuera la causa, manda huevos que el actualizador no detecte que una aplicación que usa Java está abierta y conviene esperar antes de hacer nada. Vamos, digo yo.
Zasca. Quizás la idea de la Administración sea entorpecer la presentación de declaraciones. Que normalmente salen a devolver y el Tesoro público no anda demasiado espléndido.
Otro día contaré como la solución para los males del liberalismo es más liberalismo. O no.