Cervezas y calentadores de agua
Pensaba que estaba todo en orden a mi vuelta de las vacaciones. Pero no, de los seis botellines de Estrella de Navidad que traía en la maleta sólo han llegado cinco sanas y salvas. Por suerte, nada que no se haya podido arreglar con la lavadora. Ahora mismo tengo 19 botellines en la nevera, 12 de ellos premium y esos 12 hay 3 cervezas belgas de abadía. Tengo que ir dándoles salida.
Peor ha sido encontrarme que al encender el termo saltaba el diferencial. Lo he abierto y sorpresa, o no, pegotes de óxido a tutiplén. Tiene toda la pinta de que habrá que cambiarlo, a la espera del diagnóstico del experto fontanero.
Al menos anoche cantamos dos bingos en Ca’s Capellà. Por menos de diez euritos cenamos unos pa amb oli impresionantes, bebimos y jugamos toda la noche. En el último se jugaban casi doscientos euros, así que te puedes hacer una idea de la seriedad del asunto.
Y mañana toca madrugón. A las siete. Cagontó.


28 Diciembre 2009 at 9:37 am
Doce botellines premium en la nevera… uno para cada campanada. ¡Tú sí que sabes!
28 Diciembre 2009 at 9:54 am
Es el único vicio que tengo, je, je, y no suelo pasar de una cerveza con la comida.
Molts d’anys!