Archivados en Septiembre 2009


Eric Clapton – Layla

Comandante de la Orden del Imperio Británico, lo cual seguramente es tan útil, aunque menos digno, que pertenecer a la iglesia de Monstruo del Espagueti Volador. Devoto de Robert Johnson, el hombre que se dice que vendió su alma al diablo para tocar la guitarra como nadie. Ya os hablé de él, no mucho, la verdad, hace unos años. Intérprete del disco de blues más vendido de la historia: From the Cradle. Servidor tiene dos copias. Una en cassette, de allá por el 95, y otra en CD. Y tiene una chabola en Antigua. Por no hablar de todo lo que se metió y todo lo que se folló, jodío culo inquieto. Que grande el tito Clapton, joer.

Y acompañado del tito Knopfler. Otro que tal.

Estaba llegando a casa cuando en M80 tienen uno de esos momentos en que la clavan. Me ponen una versión de Layla de no sé que año que hubo un gira por no sé donde, que se juntó con los Dire Straits y que sonaba de escándalo. No era esta que os pongo, pero como si lo fuera.

Tablón de anuncios (VII): Ca’n Gavella

El domingo que viene podríamos ir a comer una paella a Ca’n Gavella, en Capellans. Se solicita confirmación antes del miércoles, ya que hay que reservar con antelación y ese día me pasaré por allí cuando vuelva del trabajo.

El precio rondará entre 15 y 20 euros, según nos portemos, y contamos con que el tiempo acompañe, que últimamente los fines de semana el clima tiende a ponerse tonto.

Hala, decid cosas.

La mona Chita

Probando el palomo que me compré el mes pasado y del que ya os contaré algo un día de estos, o no, resulta que me hacía falta una memoria USB. Cojo la primera que tengo a mano y había un episodio de Muchachada Nui.

Canela en rama el Celebrities de la mona Chita, oiga.

Montemos una SICAV

Seguramente mi lector medio no se pasa por donde Escolar, así que reproduzco una entrada de hoy mismo.

Si es que vivimos en un país que no nos merecemos, copón. Los políticos si, que invariablemente los mismos sinvergüenzas hacen y deshacen con la bendición de las urnas.

Francisco de la Torre Díaz
Portavoz de Inspectores de Hacienda del Estado (IHE)

(…) Para tener una opinión fundada sobre este tema es imprescindible conocer qué es teóricamente una SICAV, para qué se utiliza en la práctica y qué importancia económica tiene. Una SICAV, sociedad de inversión de capital variable, es –o mejor dicho, debería ser– una Institución de Inversión Colectiva, cuya finalidad es la inversión en los mercados financieros. Tiene requisitos mínimos de capital y, sobre todo, debe contar con 100 inversores como mínimo (por eso debería ser colectiva). Por esa razón, goza del régimen de instituciones de inversión colectiva: tributación al 1% y después al 18% sobre los dividendos o ganancias de capital cuando el inversor retira el dinero. Este es el mismo régimen fiscal que cualquier fondo de inversión, y muy similar a invertir de forma individual en bolsa, por ejemplo. (…)

La pregunta que inmediatamente le surgirá al lector es cómo se transforma una institución de inversión colectiva en gestión individual de carteras. La respuesta es sencilla: introduciendo 100 inversores, que realmente no invierten; teniendo el control absoluto una sola persona o, como mucho, un grupo familiar. En el argot financiero, a estos inversores ficticios se les conoce como mariachis. Se les llama así, parafraseando la ranchera: “Con dinero y sin dinero, yo hago siempre lo que quiero y mi palabra es la ley…”. Ante esta situación generalizada, la Inspección de Hacienda inició en 2005 un plan de control de estas entidades. En la casi totalidad de los casos, la Inspección consideró que la mayor parte de los inversores eran ficticios, y levantó acta, exigiendo la diferencia entre el 35% al que tributaban entonces las sociedades y el 1% que habían aplicado indebidamente.

El resultado de las inspecciones no pudo ser más desalentador: las Cortes Generales le quitaron la competencia del control fiscal de las SICAV a la Inspección de Hacienda, trasladándosela a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Posteriormente, el Tribunal Económico Administrativo Central fijó doctrina, considerando esa modificación retroactiva y anulando, en consecuencia, todas las Inspecciones. Desde ese momento, la CNMV nunca ha considerado que una SICAV no cumpla los requisitos.

Vía | Escolar