Esa es la propaganda de la principal entidad bancaria del país. Vale. Las dos cosillas que te voy a contar no han salido de alguna de sus sucursales, pero tela con los bancos. Y las cajas.
Caso uno. Cliente que necesita un aval de una cantidad no demasiado elevada. Al menos no tanto como para no tener dicha cantidad disponible. Pues nada, que va el hombre a su sucursal y le dicen que ningún problema, pero tiene que abrir una cuenta a plazo fijo del mismo importe. Atentos a la jugada. Le avalan con su dinero y además tiene que pagar, porque obviamente la comisión por el aval triplica o cuadruplica los intereses que le dan por el plazo fijo.
Caso dos. Cliente que quiere una tarjeta de crédito de la cuenta de la empresa. Empresa más que solvente y que mantiene un saldo medio que debe ser bastante apreciado por la entidad. Perfecto. Ningún problema. Pero, otra vez, le piden que abra una cuenta a plazo fijo del mismo importe que el límite de la tarjeta.
Som es teu conco. Som gai. Què te pareix? Asi me quedé cuando me lo contaron. Ambos casos son reales como la vida misma.