¿Podré acabar esta entrada?
Que el Lenovo está tonto y se apaga sin más. Encima, estoy seguro que la culpa es mía. Hace unos meses se cascó la batería, pero bueno, da lo mismo, pensé. Como lo uso siempre conectado a red, pues nada, aquí paz y después gloria.
Hasta que el viernes veo que lo enciendo, carga la Kubuntu con ese KDE 4 al que me tengo que acostumbrar y nada, que se oye como una especie de crujido y el ordenador se apaga. Y lo enciendo, y se apaga. Y una vez, y otra, y otra…
El sábado no quiso trabajar y ayer por la mañana me dió tiempo a intentar buscar una solución. El trasto apenas tiene dos añitos y medio, y va bastante fino con el giga de ram extra que le puse en su momento, así que me daba algo de pena tener que comprarme uno nuevo, que por otro lado no me saldría tan caro como me costó este. Como arreglo momentáneo, ya hay un amable vendedor hongkonés que me ha enviado una batería nueva, más potente y a mitad de precio de lo que valen las originales. Si como sospecho, el problema es del cargador, una vez que tenga la batería llena no le afectaran los cortes, y si me aguanta un año más, pues mira.
Si el apaño no funciona… me veo invirtiendo en tecnología, que no sé porqué no me apetece nada mandar el equipo al SAT. Que te lo financian sin intereses. Aunque alguna comisión habrá escondida, seguro.


20 Enero 2009 at 9:28 pm
Cuando uno empieza a soltar dinero en reparaciones… apaga y vamonó