Archivados en Enero 2009


Dana Glover – Rain

Pedazo canción. Me compré el CD en Amazon hace mil años sólo por ella. El resto del disco resultó ser, ay, algo pastelero, pero bueno, uno ya está acostumbrado. Aún así había más de una buena canción.

No se oye demasiado bien, pero merece la pena.

Esperando una batería

El amable tendero hongokonés cargó la batería en mi tarjeta el pasado 18. Y como que me vendría muy bien que ya hubiera llegado, que este fin de semana he podido comprobar que la tele está hecha un asquito. Si estuvieramos en verano no hace falta que te diga donde estaría, pero con el día de perros que hizo el sábado y lo perro que estaba yo ayer… Sofá, manta y a verlas venir.

Que remedio.

Y a partir del mes que viene…

Querido visitante, querida visitante (¿O era visitanta?), a partir del mes que viene te encontrarás en este chiringuito entradas con contraseña. No es que os quiera ocultar nada íntimo y/o escabroso, es más bien darle una utilidad a la bitácora.

Hace un montón de años, pero un montón de verdad, tranquilamente seis o siete, tengo a unos pardillos que me están financiando ciertas inversiones sin saberlo. Apoquinan religiosamente lo que creen que es su parte de doce apuestas de lotería primitiva y como sé que no visitan esta página ni por error, iré publicando por aquí de vez en cuando el resultado de mis operaciones. Eso si, protegido bajo contraseña, no sea que el fisco meta las narices donde le llaman.

Daré acceso a mis clientes, todos ellos respetables hombres de negocios del sudeste asiático, ya que con la fortuna amasada me puedo permitir compartir mis actividades y oiga, que estamos en el siglo XXI y ya es hora que la informática llegue al mundo de las finanzas. Que luego pasan cosas como las de Madoff. Y uno, además de soso y seco, es muy serio con el dinero de los más.

¿Podré acabar esta entrada?

Que el Lenovo está tonto y se apaga sin más. Encima, estoy seguro que la culpa es mía. Hace unos meses se cascó la batería, pero bueno, da lo mismo, pensé. Como lo uso siempre conectado a red, pues nada, aquí paz y después gloria.

Hasta que el viernes veo que lo enciendo, carga la Kubuntu con ese KDE 4 al que me tengo que acostumbrar y nada, que se oye como una especie de crujido y el ordenador se apaga. Y lo enciendo, y se apaga. Y una vez, y otra, y otra…

El sábado no quiso trabajar y ayer por la mañana me dió tiempo a intentar buscar una solución. El trasto apenas tiene dos añitos y medio, y va bastante fino con el giga de ram extra que le puse en su momento, así que me daba algo de pena tener que comprarme uno nuevo, que por otro lado no me saldría tan caro como me costó este. Como arreglo momentáneo, ya hay un amable vendedor hongkonés que me ha enviado una batería nueva, más potente y a mitad de precio de lo que valen las originales. Si como sospecho, el problema es del cargador, una vez que tenga la batería llena no le afectaran los cortes, y si me aguanta un año más, pues mira.

Si el apaño no funciona… me veo invirtiendo en tecnología, que no sé porqué no me apetece nada mandar el equipo al SAT. Que te lo financian sin intereses. Aunque alguna comisión habrá escondida, seguro.

Conviviendo con el resfriado

Desde hace ya más de una semana. Mis constipados no solían durar más de tres días, pero se ve que el virus de este año es bastante porculero. O me ha pillado con las defensas más bajas de lo habitual, que llevaba ya tres años sin un resfriado digno de ese nombre.

Primero, mucosidad y estornudos. Segundo, garganta. Mala señal, porque siempre era al revés. Después tos y congestión y para acabar, esta misma mañana, oido izquierdo taponado.

Estoy hecho un asquito. Hasta los huevos del trancazo, oiga.

Recuento

Tengo ahora mismo casi siete litros de cerveza en la nevera. ¿No te lo crees? Pues hasta he sacado un foto. El detalle es el siguiente, por estricto orden alfabético…

AK Damm x 4. Suave, muy rica. Tuve que ir al Corte Inglés, porque no la encontraba en los supermercados de por aquí.

Alhambra Reserva 1925 x 6. Probablemente mi granadina favorita. Allí las llaman gitanas. Espectacular.

Mahou Cinco Estrellas x 7. La de diario. Bueno, no tanto. Dos a la semana, más bien.

Mahou Negra x 1. Perfecta para acompañar unas chuletitas de cordero.

Staropramen x 2. Checa tipo Pilsener, suave y ligera.

Westmalle Tripel x 1. Cerveza trapense de triple destilación procedente de Bélgica. Me la regalé para Reyes y aún no he tenido el gusto de catarla. Pude elegir otra que sólo se embotella el día de navidad, pero el de la tienda me dijo que era parecida a las de trigo, que no me gustan.

Lo jodido es que seguramente tengo más vino. Al menos ocho o nueve botellas que no sé como ni cuando gastaré, porque aparte de haberle perdido completamente el gusto al vino, me da ardor de estómago. La entrada, archivada en cocina. Porque casi nunca bebo cerveza si no es comiendo.

La foto. Y una dedicatoria. Al payo, que cumplió años el otro día y también es cervecero, como todos los hombres de bien.

Casi siete litros de cerveza

Hasta los mismísimos de agua

Vuelve a llover. Vuelve a llover. Vuelve a llover. Vuelve a llover. Vuelve a llover.

Y hace frío, y tengo la garganta en ese punto que como me destape esta noche, resfriado serio asegurado.

Joder.

Es lo que tiene portarse bien

Es un poco rebuscado y no te voy a contar cómo y porqué. El caso es que técnicamente, y hacía mucho que no era así, por una vez he salido ganando en esto de los reyes magos. Más bien ha sido cosa del karma, pero lo ajustaremos a las fechas en que estamos. A fin de cuentas, es la tradición más bonita de estos días.

Además, los que no tienen nada que ver con el karma, los reyes magos de verdad, por fin han acertado con mi lista. Que mira que se lo pongo fácil, pero será que andan mayores, tienen muchas cosas en la cabeza y nunca aciertan. Adiós pantuflas, adiós batas, adiós camisetas chillonas… Hola señor soplete de cocina. Sin carga de gas, que no todo iba a ser perfecto.

Y ahora, mes complicaillo. Impuestos e informativas, clientes remolones a la hora de traer papeles, prisas, nervios… pero no me pienso alterar lo más mínimo. Este año debo seguir como el anterior, que sólo me altera lo que me tiene que alterar. Y tampoco demasiado.

Soplete de cocina