Tengo ahora mismo casi siete litros de cerveza en la nevera. ¿No te lo crees? Pues hasta he sacado un foto. El detalle es el siguiente, por estricto orden alfabético…
AK Damm x 4. Suave, muy rica. Tuve que ir al Corte Inglés, porque no la encontraba en los supermercados de por aquí.
Alhambra Reserva 1925 x 6. Probablemente mi granadina favorita. Allí las llaman gitanas. Espectacular.
Mahou Cinco Estrellas x 7. La de diario. Bueno, no tanto. Dos a la semana, más bien.
Mahou Negra x 1. Perfecta para acompañar unas chuletitas de cordero.
Staropramen x 2. Checa tipo Pilsener, suave y ligera.
Westmalle Tripel x 1. Cerveza trapense de triple destilación procedente de Bélgica. Me la regalé para Reyes y aún no he tenido el gusto de catarla. Pude elegir otra que sólo se embotella el día de navidad, pero el de la tienda me dijo que era parecida a las de trigo, que no me gustan.
Lo jodido es que seguramente tengo más vino. Al menos ocho o nueve botellas que no sé como ni cuando gastaré, porque aparte de haberle perdido completamente el gusto al vino, me da ardor de estómago. La entrada, archivada en cocina. Porque casi nunca bebo cerveza si no es comiendo.
La foto. Y una dedicatoria. Al payo, que cumplió años el otro día y también es cervecero, como todos los hombres de bien.
