Al fín viernes
He cumplido mi primera semana completa en mi nuevo trabajo y con mi nuevo horario. He ido a nadar todos los mediodías, salvo el jueves que tomé una sauna, he merendado y he comido ligero y de momento parece que mi cuerpo está complacido con estos cambios. Duermo bien, me levanto de un humor de perros y voy prontito al retrete. No se queja. Todo normal.
Lo que no debe ser tan normal, y eso no quiere decir que sea malo, es que el tiempo me pasa volando. Te juro que no me he dado cuenta y daban las siete y salía por la puerta de Electral. Y ya está. Otra semana liquidada.
Sólo falta que refresque un poco, porque no te creas lo que dicen en la tele. Hay una humedad de esta que toca las narices y no veas como.


6 Septiembre 2008 at 10:36 am
Que se te pase el tiempo trabajando es bueno. Lo malo es que se te vuelen los años sin que te des cuenta.