Redescubriendo la lectura
El verano es para leer. Imagina el panorama. Seis de la tarde, el nene tirado en una tumbona, sopla la brisa, escucho M80 y leo. Hay pocos placeres más sencillos.
Esta tarde he acabado con el primer tomo del Criptonomicón. Algo durillo al principio, he acabado bastante enganchado. Más de la parte situada en la Segunda Guerra Mundial que en la de nuestros días. Me veía venir que me iba a quedar con los dientes largos, así que esta mañana me he acercado a Palma, a ver si encontraba el segundo. Pero no. En El Corte Inglés, tenían el tercero en edición bolsillo, y en Norma… Joer con Norma. Me alegro de que les vaya bien y hayan abierto una tercera tienda.
En la de toda la vida, la de la calle Nuredduna, ahora sólo hay manga. A patadas. En otros tiempos mi bolsillo hubiera quedado tiritando. Ahora no lo hace porque ya leí todo lo que tenía que leer. En la otra tienda, que esta cruzando la calle, tampoco estaba. Pero para algo está La Casa del Libro. Mientras espero que me llegue, junto a El Oscuro Pasajero, creo que me dará tiempo a leer Querido Dexter. Que ahí si que no he podido esperar. Ocho euritos de nada en edición bolsillo en el CI. Prefiero ver primero las películas o las series y después leer el libro en que se basan. Dice poco en favor de mi imaginación, pero me encantará ver las caras de Dex, Deb, Doakes y demás mientras paso las páginas. Arf.
Se me siguen resistiendo, y mucho, El Príncipe y las memorias de Churchill.

