Comiendo por ahí (I): Es 4 Vents, Algaida
Tengo el inmenso placer de inaugurar una serie de entradas donde contaré mis andanzas gastronómicas. Teníamos medio decidido dedicar un día al mes para descubrir sitios donde ponernos hasta el ojete. Que como, yo al menos, no tenemos otros vicios, que menos que darnos doce homenajes al año. Homenajes a los que os podéis apuntar, con una sola condición: Nos gastamos lo que haga falta. Lo que os detallo a continuación nos salió a 51€ por cabeza. Dinero que doy por bien empleado. Faltaría más.
La primera visita, sugerencia de Juanmi. Participantes: El mismo Juanmi, Jos y servidor de ustedes. Espero que les chirríen los dientes a los desertores
Es 4 Vents, en Algaida. Tranquilos, la página no hace honores al sitio. Local impecable, grande, ni rastro de olor a tabaco en la zona de no fumadores y un servicio magnífico.
Para empezar, dos entrantes. Chipirones y ensalada de queso de cabra con salsa de frutos rojos. Correctos los chipirones, riquísima la ensalada.


El segundo, buey a la brasa. Soy capaz de pasar tres días prescindiendo de cerdo, ternera, cordero y similares, comiendo a mi entera satisfacción a base de pescado y verdura, pero, ay, poco puedo hacer ante la carne a la brasa. Si además ésta prácticamente se deshace en la boca, pues que decir. Primero pasan la pieza de buey por el fuego y después lo cortan y lo presentan sobre un piedra, donde se acaba de hacer. De guarnición, patatas fritas y hortalizas a la plancha: Tomates, espárragos, calabacín, alcachofa y champiñones. Todo ello regado con dos tercios de Mahou cinco estrellas. Por ser algo tiquismiquis, que podría haber sido de barril. Pero sólo eso.


Y los postres. Me hacía falta rebajar la cena como fuera, así que pedí sorbete de limón. Jos disfrutó de un helado de mango y Juanmi dió cuenta de una tarta de queso. Reventado de Baileys para rematar.
Lo dicho, cincuenta y un euros cada uno. Podríamos haber prescindido tranquilamente de los entrantes y sobró una más que generosa ración de carne. Ah, y el allioli picaba, como debe ser. Eso si, la noche se me hizo larga. Cuando llegué a casa tuve salir a caminar y después acabé dando más de una vuelta en la cama, que es lo que tienen los excesos la edad. Así que hoy me he portado bien y he comido dorada a la papillote.
Resumiendo, gratísima experiencia nuestra visita a Es 4 Vents. No puedo sino dejar de recomendárosla. El mes que viene, a por la porcelleta del Dalt Muntanya.


17 Marzo 2008 at 9:44 am
cabrooooooooooooons!
17 Marzo 2008 at 2:57 pm
Pandita, a ver cuando te enrollas, y me llevas a un sitio de estos…!
Eso si, me tiraré un par de días sin comer, porque solo de ver las fotos… ufff!! Ya sabes: como primero con la vista! Un beso.
28 Marzo 2008 at 12:15 pm
Guau que buena pinta, pero que dolor de bolsillo 51 EUROS POR CABEZAAAAA, madre mía……
18 Abril 2008 at 5:39 pm
com se pot ser tant brutanxo de menjar carn i beure cervesa? i a Algaida, patria del magnífic Butibalausí. Ja ho val!!!!