Se queja un visitante del chiringuito de su perra suerte. Compañero, te soltaría alguna frase buenrollista para animarte un poco, pero va a ser que no. Tengo las manos frías y eso me tiene de un humor que se puede definir como cualquier cosa, menos bueno. Y lo dejo fluir. No voy a poner una cara que no sea la que tengo y no voy a esconder mi ánimo, sea el que sea. Eso se lo dejo a otros.
Me ha dejado el comentario en una entrada donde suspiraba por un Prius si me tocara la Primitiva. En la primitiva no he ido nunca más allá de un par de cuatros, que han supuesto jugar otras tantas semanas con las ganancias. Pero una vez me tocaron en el Marca unas zapatillas Adidas que eran la caña de España. No pesaban nada, a pesar de tener una suela de dos dedos de alto y las usé a conciencia. Aún iba al instituto.
Después, me tocó un cartucho de Game Boy en una revista. Un pinball de Kirby. No era gran cosa, aunque estaba entretenido y por aquel entonces la paga no me daba para mucho. Lo presté y no me lo devolvieron. Tampoco lo he echado de menos.
Luego, algo más tarde, me tocó un viaje a Madrid para ver al Madrid. Incluia hotel y traslados, pero iba a medias con un culé y en caso de no querer ir, como pasó, daban cincuenta mil pesetas por cabeza. No hace tanto, cuando eresmas era eresmas, sacaron los M’s. Era una promoción que consistía en visitar páginas de su grupo y usar sus servicios. Y con la tontería, conseguí el Metal Gear Solid 2, un Dual Shock 2 y un frasco de perfume, no recuerdo cual, que le regalé a mi hermana. También me enviaron el DVD edición coleccionista de Moulin Rouge. Cuando fui a verlo al cine, recuerdo que dejé a la pobre Satine palmando en la pantalla, mientras mi vejiga pedía alivio. Y no veas como.
Y hoy, tras leer ese comentario, me he encontrado un billete de cinco euros, que he invertido, entre otras cosillas, en un par de tomates raf en los que tengo puestos grandes esperanzas. De ellos depende que el jueves pueda jalarme un trampó como Diox manda en invierno. Que cada día que pasa me voy convenciendo más de que hay consumir productos de temporada.