A veces llegan mails…
He recibido algún que otro correo electrónico en el que me felicitaban las fiestas. Suelen venir con toooodas las direcciones a los que son mandados de forma visible. Sin usar la copia oculta, digamos. Normalmente van dirigidas a mi correo de jotmail, que no acostumbro a mirar, así que no me preocupa demasiado. Espero que algún día la gente vea la ventajas de usar un protocolo de mensajería abierto, como Jabber, que usa Gtalk, y nos dejemos de usar la cosa esa.
El caso es que esta vez me ha llegado a la cuenta de Gmail. Y aunque Gmail hace muy bien su trabajo y discrimina todo el spam, viene a ser lo mismo que enseñar a todo el mundo tu número de teléfono o la dirección de tu casa.
Lo explica mejor este compañero.
Ah, molts d’anys. Que este año nos sea propicio.
Vía | Menéame

