Mi sobrina duerme y come, come y duerme. Con menos de una semana, mi nena todavía da poquito juego.
Don Manuí ya debe estar en Nueva York, Diox le haya librado del tacto rectal en la aduana. Desde el viernes tengo el sofá nuevo y ando en busca de la postura. Me veo venir los comentarios, así que la postura no es una, sino varias. La de leer el diario, la de ver la tele y la de darle a la Play. Para otras cosas, ya me preocuparé el día que se me cruce alguna mujer normal.
Con el jogo feito, que me decía ayer Jos, seguimos líderes, invictos y con la mejor diferencia de goles. Ganando los partidos que la temporada pasada perdíamos, además. Y en la tienda del Barça que abrieron en Alcúdia, desde hace un par de semanas venden también material merengue. Algo tendrá el agua cuando la bendicen, ¿No?
Que me tengo que poner con la 400D, que la tengo abandonadita. Criaturica. Que tengo que publicar la convocatoria para la excursión del viernes.
Por lo demás, nada más que se pueda contar. Si, cuidado con la conductora de un León gris metalizado. Pocas veces en mis 33 años había pasado tanto miedo…