Archivados en Septiembre 2007


Los tobillos de Gong Li

El señor Nada, una vez más, lo borda. Habla de creativos y de una mujer que no existe. Pero quien dice creativos, dice casi cualquiera en un día tonto.

Y si existe, se esconde bien, no sea que la vayas a encontrar.

¿O qué te creias, que iba a ser fácil?

Imaginen una señorita de medidas perfectas y pelo ondulado con aroma a Kerastase.

Imaginen que tiene los tobillos de Gong Li. Que es optimista pero no imbécil.

Imaginen que disfruta comiendo palomitas viendo la Jungla 3. Que pide la carne poco hecha y que calla cuando tiene que callar.

Imaginen que sabe reirse, sabe escuchar y sabe distinguir la Cavernet Sauvignon de la Merlot.

Pues bien. Un creativo no quiere a esa chica.

Prefiere una zorra complicada, maniática y chiflada.

Por una mejor atención comercial

Esa gran empresa de telecomunicaciones, pública hasta no hace tanto, malvendida a los amiguetes del gobierno de turno y que nos tiene con un ADSL caro, lento y cada vez más asimétrico, ha decidido que, con el objetivo de proporcionarnos una mejor atención comercial, nos adelantan la facturación del 10 del mes siguiente al 22 del mes presente.

¿Qué querrán financiar con ese adelanto? Porque eso de que van a dar mejor servicio no cuela.

El vicio… es el vicio

Llevo una temporada enganchaito. Dentro de un bucle en el que hay que hoxtiar mucho para subir de nivel, y ganar experiencia hasta alcanzar un nivel en el que apareceran nuevos personajes que reclutar, que hoxtian más fuerte, y con los que seguir hoxtiando para subir de nivel, y ganar experiencia hasta alcanzar un nivel en el que apareceran nuevos personajes que reclutar, que hoxtian más fuerte, y con los que seguir hoxtiando para subir de nivel, y…

Disgaea. Rol táctico, desde el puf, mientras dice de llegar das Sofa Teil zwei. En fin. Y aún me tengo que acabar Okami.

Flonne enseñando a Prinnies y demás fauna

Ariadna (I)

Ariadna (I), porque ya hay otra Ariadna fichada en la bitácora. Hace un par de semanas, en la San Remo, cuando saqué unas cuantas fotos que se pueden enseñar con la 400D. Porque desde entonces, no hay manera de sacar ninguna decente. Me refiero, claro, a la calidad, no al contenido.

Va a ser duro domar esta máquina. Fue más sencillo dominar la F55, desde luego. Con la 400D hasta hay que currarse los modos automáticos.

Os dejo dos enlaces interesantes. Canonistas.com, foro para usuarios de… ¿Adivinas? y The SimCam, donde se puede ir haciendo experimentos de apertura, ISO y demás.

Ariadna en la San Remo

¿Alguien dijo boda?

Menuda ha liado Suki_ en su página. De momento la noticia ya ha sido portada en Menéame. Mañana, prensa y televisión. Ya lo veréis.

Y anda que no se lo merecen.

¡Enhorabuena!

Fight for Kisses

Genial anuncio de Wilkinson. Es la marca de maquinillas que uso, si te lo preguntabas.

Vía | Creativlog

No hagáis planes el 12 de octubre

Festivo, viernes. La idea es hacer una excursión suavecita, de dos o tres horas a paso tranquilo, para ir charlando y hacer algunas fotos. Que hace mucho que no le damos a la pata. Ya iremos concretando el trayecto. Sugerencias, en los comentarios.

Al que le venga bien, bien, y al que no, también. Daos por enterados.

Lo de ayer

Ayer tuvimos el tiro que tuvo Argentina en el pasado mundial. El que te eleva hacia el cielo y, ay, el que te hunde hasta el infierno. Una vez más, y van cinco, se nos resiste el Eurobasket.

La dura semifinal con Grecia nos dejó tocados y sacó lo peor del equipo. Ni Garbajosa ni Navarro han estado físicamente bien y eso ha sido fatal para un conjunto en que se ha notado demasiado la diferencia entre los NBA y los FIBA. Porque las rotaciones no han funcionando como en Japón, lo que nos hacía vulnerables a poco que alguno de los titulares no estuviera fino. Como Pau, el mejor jugador español de la historia, maldita sea, ¿Le habrán echado mal de ojo para las finales?

Los números cantan, y los porcentajes de tiros fueron calamitosos. Un 22,5% en tiros de dos, sólo siete canastas, un 40% en triples, que nos mantuvieron vivos pero no bastaron para dar la puntilla, y casi un 58% en tiros libres. La defensa, blanda. Dieciséis faltas cometidas contra ventiséis de los rusos. Más de una y más de dos veces nos anotaron bajo aro sin ninguna oposición, desajustes incomprensibles para un equipo que se caracteriza por una gran defensa. No se puede permitir un tiro cómodo como el último de Holden, que nos dió la puntilla. Y cinco balones perdidos más que Rusia, los dos últimos, nos costaron la final. No estuvimos brillantes, desde luego.

Y la presión. Este torneo jugado en otro sitio habría sido nuestro. Ambiente enrarecido. Demasiado VIP. Demasiadas obligaciones, tal vez.

Ahora bien, sólo dos derrotas, por la mínima, en treinta y cinco partidos. Lloramos haber perdido una final, tras haber ganado el campeonato del mundo y siendo aspirantes indiscutibles al oro en los próximos Juegos Olímpicos. Tampoco está tan mal. Y vienen Rubio, Claver y Trías empujando.