Esta noche, Jerichó
Me dió un puntazo el otro día y me compré un sintonizador TDT Usb, marca Netway. Pensé que como en Ca’n Picafort la señal de televisión suele ser bastante fuerte, con la antenita de juguete que viene podría ver grabar cosillas de la tele y verlas cuando me dé la gana.
La antena tiene la misma utilidad que los botijos sin pitorro y los berridos de los antimadridistas. Así que antes de volver a empaquetar el cacharrito para devolverlo, me dio por probar a conectarlo a la toma de televisión. Premio. Cuando estaba de reformas, probé un sintonizador que me dejaron en la tienda y prácticamente no había señal. La instalación tiene ya sus años y pensaba que tendríamos que cambiar la antena, pero por algún misterioso motivo salen unos 14 canales de TV y 5 de radio.
Así que esta noche veré los dos capítulos extra con que Telecinco tuvo a bien obsequiarnos ayer. Me sé de uno a la que le vino de perlas una sesión de cuatro horas de Jerichó y me sé de otro que esta noche se tirará en das Sofa a ver los episodios a 720 x 576 y con una imagen analógica perfecta. Que en España, salvo alguna excepción, la señal de la TDT es la misma que la de la televisión de toda la vida, sólo que perfectamente nítida. Después protestaran los fabricantes y el gobierno de la escasa introducción de esta tecnología.

