Kein Sofa
Cosas de la vida. No hice el negocio del siglo con das Sofa, pero más se perdió en Cuba y volvieron cantando. Visto que el tiempo que estaba tirado en él era bastante menor que el tiempo que no lo estaba, y por tanto era mayor la sensación de falta de espacio que la de joder, que a gusto estoy en el puto sofá, opté por poner un anuncio en segundamano.es y la misma noche empezaron las negociaciones. Antes de ayer, una pareja de felanitxers se lo llevaron y ayer tuve, justamente, un par de visitas que querían ver el sofá. Mala tarde.
La foto esconde un secreto. A ver quién es el listo o la lista que lo descubre… Y no, no es el puff rojo, que está ahí bien a la vista.





