Archivados en Julio 2007


No fue la última

Despistado como voy todo el santo día, estaba convencido que el feliz enlace de ayer sería el último. Ya no nos quedaba nadie más, creía este iluso escribiente. Cuando en un momento dado vi a Óscar y a Rosi y pensé, maldita sea, esto aún no se ha acabado. Sólo espero que no se les ocurra casarse en verano. Tened un poco de piedad con los invitados.

Sonarían los clarines en alguna plaza, y con puntualidad suiza llegó la novia. Ceremonia rápida, pero no lo suficiente. Nunca son lo suficientemente cortas. Se me hacen eternos los discursos del párroco, y en esta boda no podía escaparme al chiringuito más cercano a empezar a beber. Brillante apunte de Jos. Normal que la gente no pise la iglesia. A ver quién es el guapo que aguanta esas parrafadas día si y día también.

Conseguimos escabullirnos del paseo en autobús descubierto, bajo el solarín de justicia que caía en Alcudia. Vermouth donde el Michh y a las ocho al Palace de Muro. Aberración urbanística, pero con mucha clase. La comida, la bebida y el servicio, excelente, aunque haya quién hoy casi se le escapa la vida por el ano. Hay que vigilar esos estómagos débiles.

Después, sé que me entregué a eso de las cuatro de la mañana, una media hora después que a alguien se le ocurriera poner reguetón. Es lo que tiene. Apenas recuerdo la indignación ante la falta de subasta de la corbata del novio, a mi vecinita, que más que bailar estaba corriendo el maratón de Nueva York, a los cuñados del novio, formalitos como si no estuvieran en Ibiza y a alguna invitada tremenda, tremenda invitada, que el promedio de jamelgas por comensal fue de los más altos que recuerdo en eventos similares. Lástima que no haya ninguna mujer normal. Nchts.

Y Nestea en la barra libre. Eso no se ve todos los días, oiga.

Juan y Mari Cruz, enhorabuena. Una pena que se nos olvidara haber llevado los garbanzos.

Los novios bajo una lluvia de arroz

Susto

Una gota de sudor recorrió mi espalda como si fuera un explorador reconociendo el terreno antes de avisar al resto de la tropa, que al saber que la zona estaba despejada acudió dispuesta a dejarme chorreando. Hacía un rato que había pasado el mediodía, y me faltaba un sobre con 1.200 euros. Que no eran míos, pero que si los perdía si pasaban a serlo.

Volví para atrás, mirando el suelo, ingenuo de mí. Poco duraría el sobre en la calle. Y menos su contenido. Rehice la ruta. En la tienda donde compré un carrete no estaba. Fui al primer banco donde había estado y la carita de la cajera me lo dijo todo. Uf. Ya lo dicen. Dinero llama a dinero.

Pensé que si, que no lo había perdido. La semana que viene iré a por él. A por das Sofa.

Nokia 6151

Hace un par de semanas cayó en mis manos un flamante Nokia 6151, al que tengo que empezar a meterle mp3, imágenes y pijaditas varias. Iba con un 3510i que me prestó Michh, ya que aún no tenía claro con que sustituir al 7610, tras el soponcio que le dió el año pasado. Tiene un juego de golf que sería una maravilla para esos momentos en que me reconcilio con la naturaleza, sino fuera porque la bola va donde le da la gana, no donde tú la mandas.

También cayó en mis manos un escáner. El Scanjet G3010 de Hewlett-Packard. Hace bien su trabajo, aunque no me acaba de convencer el escaneado de negativos. Ya iré colocando escaneos por aquí.

Que poquitas ganas de escribir. Cagontó.

Teléfono Nokia 6151

Hecho una braga

Tercer día con tortícolis, con la tendinitis de la rodilla dándome guerra y con el corte en la palma de la mano, que ni llegó a sangrar, pero es incómodo de narices.

Menos mal que el verano de momento no se decide a arrancar. Ni yo mismo aguantaría tanta malsofridura :P