Lo que no verás en la Wii
Interesante propuesta de la gente de Loading.Ready.Run. Los juegos que no verás en la Wii.
Vía | PixFans
Interesante propuesta de la gente de Loading.Ready.Run. Los juegos que no verás en la Wii.
Vía | PixFans
Estoy preparando la entrada más larga que he escrito en la bitácora. Quizás esté mañana, quizás pasado. Es algo que creo que no ha escrito nadie todavía y hay que dejarlo apuntado en algún lado.
Seguramente más viejo que cagar agachado, pero lo descubrí el lunes. Si vuelas en un Boeing 737-800, pide a la señorita de facturación que te coloque junto a una salida de emergencia. Hay más espacio entre ese asiento y el de delante, por lo que se pueden estirar las piernas tranquilamente.
Hace un rato he vuelto de una visita que he hecho a la familia. Tres días y medio perdido por ahí, sin internet.
Pues ya está. La cosa esa ya está disponible en la mula y similares.
Vía | Barrapunto
A eso de las once a Manu le dió por mandarme vía Kopete un fichero llamado fotos_posse.zip, donde supuestamente hay unas fotos suyas.
Pero no había imágenes, sino un ejecutable de güindous. Nchts, nchts… Insistió un par de veces y al final se desconectó, yo intenté pedir ayuda para poder ver la fotos, pero me repetía todo el tiempo las mismas frases. Esas que puedes ver ahí abajo.
Ains, que desasosiego… Se lo podrían currar un poquito más los juankers. O pasar todos, por ejemplo, a Gtalk.

Una gárgola de la catedral de Ciutadella. Tiene una curiosa expresión, ¿Verdad?
Le encuentro una cierta estética anime. Incluso tiene cierto parecido a los dibujos de La Hora Chanante, programa que según parece volverá en septiembre en La 2. ¿El unicornio de Marte? Hmmm…
Supongo que ya no estoy para demasiados excesos. Ni los busco, desde luego. Pero a veces se te plantan ahí delante y no hay más remedio que hacerles frente. El viernes iniciamos la temporada en el Molino. No sé como me dejé liar, y en vez de mi sacrosanta cervecita o el tinto de la casa, me colaron un rosado de aguja portugués que fue como coger un tablón y liarse a darme en las costillas con él.
Así amanecí el sábado, resacoso y con moratones en mi brazo izquierdo, a pesar de acostarme a una hora decente, doce y media, que no estaba para dar demasiadas vueltas. Que muy poquitas voy a dar, por cierto. A las cuatro y media había partido de fútbol entre los compañeros de trabajo. Con un sol de justicia, me dieron casi las siete en el campo. Y a las nueve había que estar en la finca del jefe para cenar.
Tras ver la victoria del Madrid, partí hacia mi destino confuso. Que la finca está en un lugar entre Bissanyes y Son Fe. Pasé algo así como hora y media dando tumbos. Alguno que hasta acabó con la rueda posterior izquierda del Polo fuera de la calzada. Nada que no pudiera arreglar la grúa, pero vamos, que se hacia tarde y mis huesos ya empezaban a quejarse del esfuerzo de la tarde. Los ocho kilómetros, más o menos, que nado a la semana desde hace ya más de medio año sirvieron de bien poco en este caso.
A las once y media me contaron que aún no había salido la cena, así que eché mis cuentas, vi que si encontraba la finca no volvería a casa hasta por los menos las dos, hora completamente indecente, y nada, a casita previa parada en el Burger King. Se me olvidó que el día malo de las agujetas no es el posterior al del día de autos, sino el siguiente. Así estoy, en casa desde las cinco menos algo, haciendo un esfuerzo por conservar la dignidad y no tumbarme en el sofá y ponerme a llorar desconsoladamente.
Es el karma. Haz cosas buenas y te pasaran cosas buenas. Haz cosas malas y rabiarás de dolor. Putos excesos.
El mismo minuto de dos partidos ha marcado la actual situación de la tabla de clasificación de la primera división. Los mismos puntos, pero uno está arriba y otro abajo. En el 89 marcó el Pipita y en el 89 se derrumbaba el Camp Nou. Y todo ha sido cuestión de fé, que no de juego. Que el Madrid de Capello se hace grande por entrega y ganas. Que esta liga está siendo una de las más mediocres y nadie está para tirar cohetes.
Pero grande, grande, el tito Van. Pensaba que íbamos a lamentar la marcha del Gordo a Italia, pero estamos disfrutando una temporada enorme del holandés. Ahora vendrá el problema. Ganemos o no la liga, y si bien no pongo la mano al fuego, si que pongo el meñique izquierdo, y sería una gran molestia perder soltura tecleando la a, a ver que pasa con el míster. Porque si al compromiso que tiene ahora la plantilla le añadimos una mejora del juego, el año que viene liamos la mundial.