Que me quiero ir a dormir
Que vaya tres días tontos que llevo enganchados, uno detrás de otro. Esto es un no parar. Ni yo mismo me creo que no tenga un puto minuto para aburrirme, pero no era esto. No. Definitivamente no.
Me conformaba con ver una peli de la Segunda Guerra Mundial, quizás El Hundimiento, quizás Enemigo a las Puertas, tirado en el sofá y quedarme sobao antes de que acabe. Bien acompañado, si pudiera ser. Pero antes tendré que comprarme un sofá nuevo, que en el mío quepo justito. Aunque últimamente, mira tú por donde, me tiran bastante las flacas y claro, así el espacio no es un problema.
Tengo que mirarme esto de pensar en voz alta en la bitácora.




