Monthly Archives: septiembre 2006

Still I’m a spaniard

Que yo sepa. Tal vez algún antepasado mío fue inglés, alemán o islandés, pero no me consta. De vez en cuando me confunden con un turista. ¿Serán las camisetas de Kukuxumusu que les confunde?

Señora, que un bañador y un gorro también los compra la gente de aquí. Compañero de las rastas, que me gusta vuestro bar, pero no hace falta que me des un panfleto.

Ambos dos en inglés de andar por casa, por supuesto. Hubo un tiempo, hace ya once años, que no vocalizar me servía para que los clientes del hotel pensaran que era de las islas. Británicas. Grandioso idioma, perfecto para alguien tan necesitado de sesiones de logoterapia como el que escribe. En fin, ya apenas queda un mes para acabar la temporada y no habrá más confusiones hasta mayo. Que más que mosquearme, me resultan curiosas.

Hablando de camisetas y extranjeros, dando vueltas por ahí he encontrado esta camiseta. ¡Y aquí no hace falta usarla! xD

Mil seiscientos

Hace cuatro semanas que empecé a ir a la piscina. Para otras cosas no, pero para nadar, igual que con el gimnasio en su momento, soy disciplinado, y es salir del trabajo y poner mi culo en remojo. Que además la piscina de Alcúdia me pilla de camino y, si no hay novedad, a las seis ya estoy apalancado en casa.

Hoy he batido mi record. Mil seiscientos metros, treinta y dos piscinas. Un piscina olímpica son cincuenta metros, no los venticinco que hacen las cubiertas de por aquí. Por eso hay que contar una como ida y vuelta. Hubiera podido con otras cuatro. Y hasta con cuatro más. Pero tampoco me conviene perder tripa tan rápido. Que no se yo donde me ves que haya perdido barriga, la verdad. Será que no te fijas.

A las cuatro y media no hay ni un alma. Casi tengo garantizado un carril para mi solo. Eso si, a ratos temo que en el próximo viraje tendré al socorrista y a la chica de la recepción observándome sentados y comiendo palomitas. Es un espectáculo verme hacer los virajes. Con decirte que normalmente acabo haciendo el pino… Tengo que empollar un poco más. Aquí lo explican muy bien.

Fondo panorámico

Tendría que estar limpiando un poco ahora mismo, pero me he puesto a jugar con el Gimp y voilà, he aquí mi primer fondo de escritorio panorámico. A 1280 x 800.

Dos mensajes. Uno, a la gente que me comenta las entradas en persona. ¿Para que he puesto la opción de comentar en la página?. Dos, necesito un manual de uso del género femenino. El genérico, no ninguno en particular.

Fondo panorámico

Maratón fotográfica en S’Albufera

Me ha llegado un correo de la lista del Taller, enviado por Toni Salas, donde se informa de la convocatoria de una maratón fotográfica en S’Albufera el próximo sábado 7 de octubre. Habrá tres categorías, con un premio de 200 € en cada una.

La inscripción se puede hacer en el teléfono 971892343 (Asociación Hotelera de Playa de Muro, Edificio Municipal) hasta el día 6 de octubre.

El primero desde el Lenovo

Ya no hay vuelta atrás. Acabo de eliminar todas las particiones del disco de sistema del K7 con el maravilloso QtParted, y en un rato me pondré a dejarlo listo para llevárselo a mi hermana mañana. Es una buena manera de tener el equipo. Un disco para el sistema y otro para datos. Así no hay ni problemas ni olvidos.

Cosas por hacer. Configurar el sonido, que en teoría tiene que funcionar pero no funciona, configurar la webcam, cosa imposible según me cuentan por donde Google y probar el wireless. Y comprobar si pirula el disco duro externo. Que como diga que no, me va a empezar a caer un sudor frío en la espalda que ni te cuento.

Actualización: Adoro la Kubuntu. Ha sido poner el disco duro externo como maestro y aparecer los dos iconos correspondientes a las dos particiones. Hmmmm… Cuando la máquina vaya fina del todo tengo que acordarme de escribir un mini-como.

Otra actualización: Funciona el sonido. Simplemente era cuestión de activar el altavoz externo en el Kmix. Aunque suena bastante perruno, tanto en la Kubuntu como en la partición del innombrable. Mejor usar los auriculares.

Oruchuban Ebichu

El siguiente video se comenta solo.

Vía | hmmm…

Trabajando

Las máquinas, que no yo, que en cuanto friegue la plancha y la taza del desayuno, me voy a tirar en el sofá a ver V de Vendetta, que lo poquito que he visto me da muy buena espina.

Aquí están el K7 y el Lenovo (Si, hay que joderse con el banner del Dinho Piscinas :() compartiendo ancho de banda como buenos hermanos. Uno a lo suyo, la mula, el otro instalando la Kubuntu. Que a falta de las pertinentes comprobaciones y mientras hace el update, parece que funciona a la perfección. No esperaba menos.

Mis dos ordenadores

El día que no creí en las casualidades

Da vueltas la vida. Muchas, tantas, que a veces me da por pensar si hay alguna mano invisible (Léase Diox, FSM, destino, etcétera, etcétera) que nos traiga y nos lleve.

Porque mira que hoy he dado viajes. He pasado por seis bancos y una panadería (Increíble el pan moreno de Ca’n Coño), una horita y media arriba y abajo, pensando si voy a la sucursal de Alcúdia o a la del Puerto, si voy a tal banco o no, porque hay poquita cosa, si ando más rápido o voy más tranquilo. Y justamente en el último, cuando me estaban contando el dinero de un talón que había cobrado y que me daban en billetes pequeños, me da por bostezar, girarme y, letxes, ahí. Ahí. Porque además, la tarjeta no le iba y por eso se metió en el banco a sacar pasta.

Si, puede pasar. También me he encontrado a Manolo el carpintero en otro banco y aunque no ha sido igual de gratificante, pues mira, vale.

Pero además hoy me llegaba mi flamante Lenovo 3000 N100 Intel Core Duo T2300 a 1,66Ghz, del que hablaré largo y tendido una vez le haya instalado su pertinente Kubuntu. Había un pequeño problema. El transportista hace ruta por Ca’n Picafort por la mañana, y por la mañana yo trabajo, y hace ruta por Alcúdia por la tarde, que es cuando yo no trabajo y no estoy en Alcúdia. Mal asunto. Resignado a cambiar la entrega y esperarme a mañana a última hora, salgo del curro y voy a mi rutina. Mil doscientos metros en la piscina, compra, que los lunes toca, y a casita. ¿Que no hay verduras que pasar por la plancha para el pa amb oli que voy a cenar? Me paro en otro sitio y sigo mi camino. Pues tócate las narices, que justo antes de la última rotonda me encuentro con el camión del transportista parado y al señor orinando tranquilamente enmedio de la naturaleza. Juás. Nada, que ya tengo mi portátil aquí y el hombre se habrá quedado pillao ante mi asalto. Justamente hoy tenía muchas entregas en Ca’n Picafort, y por eso, casi a las seis y media, estaba aún por aquí. Ahí abajo tenéis a la criaturita durmiendo en su bolso.

La mula, a 200 megas de acabar de descargar lo que tiene pendiente y con ello, de enfilar el traspaso del K7. Mi hermana le dará una grata jubilación con la suite ofimática que no es openoffice.org y las cuatro fotos que vaya a ver. Una vez haya vacio en vez de CPU, monitor y teclado encima de la mesa, ya habrá sitio donde hacer alguna que otra cena.

El bolso de mi portátil