Archivados en Agosto 2006


Putatriat.net se vuelve más moderna

Si, ya he puesto en marcha el asunto de los gravatares en los comentarios. ¿Qué es un gravatar? Pues es una imagen de 80×80 asociada a una cuenta de correo eléctronico y guardada en gravatar.com. Se instala el plugin correspondiente y hala, quien tenga registrado su gravatar lo verá junto a sus comentarios. Una pijadita para estos tiempos de derroche de ancho de banda, pero buino, también lo es la foto que pones en el Mesenyer, ¿No? Venga, los habituales que vayan registrando su gravatar ya mismito. Y dejáis un comentario en plan Mira, ya tengo mi gravataaar.

No me acordaba de lo mucho que me divierte toquetear el xhtml y el css… Por cierto, tengo que retocar los comentarios, a ver si quedan más resultones. Y acabar de pasar todos los artículos de la bitácora antigua, que me quedan todavía un par de meses pendientes. Después, quizás, me plantee fusilar alguna plantilla de esas que hay molonas para Wordpress.

Me cago en mi puta calavera

Arf, ¡¡¿Qué cojones hago trabajando mientras la España de basket la está liando en Japón?!! Tremendo error de cálculo el mío, no guardarme dos mañanas para quedarme en casita vistiendo la roja y viendo el baloncesto.

A semifinales. De momento, ya se ha igualado el mejor registro en un mundial, cuarto puesto en Colombia 82, pero estoy convencido que la cosa no va a quedar así. Hay que pasar por encima de Argentina y ponérselo muy crudo a los yankis el domingo, que en esa final tenemos que estar y yo tengo que verlo. Porque la semifinal, como sea a las doce, quizás ni pueda seguirla por internet. Así que nada de tonterías y a ganar, coño.

La selección española tras ganar el partido de cuartos contra Lituania

Actualización: Aaaah, que es el viernes y no el jueves. Y a las nueve y media. Me coincide con la hora de la sagrada merienda de los viernes… ¡Tolo, ve preparando la tele! :D

Miss Aniela

Menuda galería tiene montada la señorita Aniela en Flickr. Toda una artista de la fotografía y el retoque. Una muestra.

Fotomontaje de Aniela

Vía | Flickrbabes

Mañana empezamos a hacer historia

Porque somos más maduros, porque sabemos ganar, sufrir y ganar sufriendo, porque infundimos respeto, porque sobra talento, y fuerza, y concentración, y ganas. Porque somos un equipo.

Porque somos lo que debería ser España. La España en la que yo creería ciegamente y que me haría pensar algo más que ser español es que lo ponga tu DNI.

Porque como mañana caigamos con Serbia, a las 13:00, octavos de final del campeonato del mundo de baloncesto, este texto, y el que lo ha escrito, van a quedar como el culo. Y tampoco es plan. Que bastante me queda que rapar con el Madrid este año…

Algunas de las mascotas del mundial de baloncesto

A medio gas

Se me está haciendo largo este agosto. Cansino, que diría Estefi. No, agosto, no, la semana que llevamos desde que se acabaron las fiestas, y por tanto, el verano ya no es lo que era. Ayer mismo, al volver a casa tras estar de cuerpo presente en la oficina, que la cosa está demasiado tranquila como para llamarlo trabajar, de hacer la compra y de echar la primitiva, me encontré con un panorama desolador. ¿Qué puñetas hago en la hora que me queda hasta la cena?

No hace mucho, iba a correr o me hacía la comida para el día siguiente. Pero me rabian las rodillas desde el quince. Entre las brazadas para intentar coger un pato y, sobre todo, el paseo ida y vuelta, desde mi casa hasta la San Remo, no estoy para ocupar ese rato haciendo unos cuantos kilómetros, y como hasta el mes que viene no tengo previsto empezar a ir a nadar, nada de actividad física. Como encima me ha tocado trabajar por las tardes, tampoco he ido a la playa. Que, aparte, los dos días que he podido acercarme, no los he disfrutado. Hacía algo parecido a fresquito. La comida… Prefiero calidad de vida. Un menú en el Tot Vents y a correr. Que en dos horas y media entre que salía y que volvía a entrar, se me iba una en el viaje, y media hora y media hora en un coche sin aire acondicionado en una carretera a reventar de tráfico es una putada. Así volvía a las cuatro con la lengua fuera, chorreando de sudor y con las pulsaciones disparadas.

Vale, no es material para el Salsa Panda, pero es que parece que el mundo se ha parado. Y no me vendría algo de actividad, la verdad.

Cuac, cuac, cuac

Se debe partir el patito de goma, número 393, desde su posición privilegiada encima del televisor, cuando me ve la cara de pardillo que se me queda antes de jurar en arameo tras fallar una y otra vez, miserablemente, putts de 7 u 8 metros en el maldito Western Valley CC invertido. Que me tiene histérico el puto campo.

Estoy sopesando tomarme unos días de descanso con el juego. Más que nada porque estoy medio enganchado al We Love Katamari, que estuve probando ayer. He visto cosas raras, si, pero esto lo supera. ¿El simulador de escarabajo pelotero?

Porque el juego consiste en ir empujando un katamari, que es una bola a la que se va adhiriendo todo lo que se ponga por delante, con la única limitación que el objeto, animal, cosa, persona, edificio, lo que sea, vamos, no sea mayor que el tamaño del katamari. Según se vaya expandiendo la bola, se pueden pegar elementos más grandes. Se marcan los objetivos, en plan limpiar la habitación del crío, hacer un origami con las flores de un jardín, limpiar un lago, etc, que normalmente consisten en hacer que el katamari alcance un tamaño determinado en el tiempo que nos dan. Y ya está. Gráficos naïf, música hipnótica y carisma a toneladas. ¿Cómo no va a ser carismático un Rey del Cosmos que destruye todas las estrellas durante una borrachera? Pásate por la página del juego, que te quedarás medio pillado. El enlace lo tienes arriba. Y en la imagen.

No iba de esto la entrada. Pero como que da igual.

Pantallazo de We Love Katamari

Sombrilla

Una de mis clásicas fotos veraniegas.

Vista de una sombrilla desde abajo

Cámara: Nikon F55
Objetivo: Nikkor AF 28-80 f/3.3-5.6G

Nice shot!

El vicio es el vicio. Y por muchos años. Ahora ando intentando conseguir la categoría Profesional en el Everybody’s Golf, en un campo con un green infernal. Todo desnivel, con bunkers y agua cerquita. Hay que hacer el recorrido con 3 bajo par, y en mi mejor intento, ayer, me quedé con 2.

Por cierto, muy entretenido el juego en flash de la página oficial. Aquí.

Pantallazo del minijuego del Everybody's Golf