Archivados en Julio 2006


Matías, eres un poco maricón

Los deportes hay que darlos a una hora decente. Las tres y media, no las cuatro menos veinte. Que no quiero ir a trabajar sin recibir mi dosis de actualidad merengona.

Porque tras un año largo, vuelvo a trabajar por las tardes. Una semana si, una no. Es política de la casa que haya siempre alguien al teléfono el mayor tiempo posible, aunque el teléfono no suene. Que anda que no recuerdo lo largas que se me hacían aquellas tardes de agosto en que estaba solo, cerrado a cal y canto y esperando que dieran las siete para salir disparado.

Menuda tortura ir y venir de Alcúdia a Ca’n Picafort y de Ca’n Picafort a Alcúdia entre la una y las cuatro. ¿La gente no tiene nada mejor que hacer que coger el coche? Que nadie se queje después si muerdo. No, no muerdo, pero tampoco tengo nada agradable que decir.

Por cierto, cambio entrada para el concierto de los vagos esos, El Canto del Loco, del 25 del presente en la bella ciudad de Inca, por billete de ida a Reykjavík. O, fuera coñas, también la vendo. Déjame un comentario y yo te mando un mail.

CSI esta noche

Leo en El descodificador que esta noche dan los capítulos de C.S.I. dirigidos por Quentin Tarantino.

Avisados quedáis.

Shiny Friday

Normal que ande ciclotímico perdido. ¿Cómo es posible tener dos días tan diferentes, como fueron el pasado martes, que lo de Stormy Monday fue una licencia bluesera, al presente viernes, que aún no ha acabado?

Que ya de buena mañana, la primera alegría. A las siete de la mañana, tenía frio en la cama. Si, joder, echaba de menos ese repelús, ese encogimiento y ese buscar la sábana para taparme. Tanto, que me he tirado diez minutos casi tiritando en la cama, que menos. Me ha llegado la devolución de mi declaración de renta. Tras muchos años de contribuir y contribuir, ya era hora de recibir algo. Que la causa es justa. Un Daikin para mi salón. Y lo que no es salón. También me llegó ayer la mesa, así que en cuanto tenga sillas podré comer como las personas. Después, ha seguido una jornada laboral productiva, me he quitado los IRPFs de encima, y de calma chicha, con pizzas cortesía de la casa para comer y de paso quitarme el gusto raro del antibiótico que me pusieron donde mi muela rebelde. ¿Antibiótico? ¿Y la cervecita de hoy viernes?

Dormir, comer, cobrar… Tiene razón el Montes. La vida puede ser maravillosa.

Stormy Monday

Hay días mejores y días peores. Y días en que todo dice de salir mal y se aderezan con una muela rebelde, que si no fuera por la poquita vergüenza torera que me queda, me tendrías llorando como un seguidor de la selección brasileña.

Porque no se acaba de ir el puto baf y una de dos, o me trago las animadas charlas del bar de abajo a las tantas o cierro todo y voy recociéndome en mi sudor, que la cuestión es no descansar, porque me llama Juanmi para decirme que viene a acabarme el armario, con lo que dejaré de tener la ropa tirada en el sofá, y estoy en Alcúdia, sin coche y sin llaves de casa, porque en el taller tenían mucho trabajo y mandaron el Polo a Sa Pobla, así que nada, se aplaza lo del armario. Porque no es momento de andar dolorido y espeso.

Si, lo único que deseo ahora son las manos de mi dentista (guapa a rabiar, por cierto) hurgando en mi boca.

Soy un quejica ¿Y qué?

Actualización: Acabo de encontrar un remedio que me ha quitado el dolor de muelas. Agarrar un cubito de hielo entre el pulgar y el índice. Esta fricción envía impulsos a los largo de las vías nerviosas que normalmente recorrería el dolor de muelas. Ya que estas vías solo pueden enviar una señal a la vez, la fricción supera el dolor, encontrado en Telemedik.

Metal Guiar Solid

¡Snake, Snake!

La Tenteteca

A los más jóvenes del lugar el Tente les sonará a chino. Anda que no pasé yo horas y horas montando y desmontado. Llegué a tener una buena colección. El portaaviones, el acorazado, el buque transporte de lanchas desembarco, el destructor, el helicóptero de control de autopistas, un par de robots que se transformaban, el helicóptero lanzamisiles, la joya de la corona, la caja en la que podías montar tres vehículos militares a la vez, y unos cuantos más que ya ni me acuerdo. Recuerdo que una vez con los amiguetes desplegamos una flota de diez o doce barcos… Una pena no tener enemigos :P

Es que ahora, con el traslado me han aparecido un buen puñado de piezas. Y el otro día dando vueltas por Barrapunto, llegué hasta la Tenteteca.

Claro… ¿Quién es el guapo que se resiste? Pues de momento he creado un cañón y un lanzamisiles móviles, sobre la misma plataforma impulsada por orugas. Je. Mola, mola. He abierto un set de Tente en mi cuenta de Flickr.

¿Y que coño hago viendo Kill Bill en la primera embobaico perdío si tengo los 2 DVDs?

Peazo lanzamisiles hecho con Tente