Meado de burra
Está malita la cosa. Ayer, y antes de ayer, y el otro, el Mediterráneo estaba para echarle pollo, ternera, cerdo, patatas, judias verdes, zanahorias y col y hacer bollit. El único sitio donde se está bien en la playa es bajo la ducha, que ahí si que el agua sale fría.
Me las prometía muy felices cuando proclamaba que iba a poner el aire acondicionado en el apartamento por la bomba de calor, más que nada porque a poquito que corriera viento, estaría en la gloria. Será que el vecino acapara toda la brisa, será que no corre nada de aire, el caso es que lamentaré profundamente actuar a favor del cambio climático, pero no pienso darle descanso al Daikin cuando lo tenga instalado, que ojalá pueda tener listo esta semana. Si algún día me saliera el dinero por las orejas, ya me haré una casa sostenible, me compraré un Prius y purgaré mis culpas.
¡Islandia, Islandia, Islandia! Quizás, S’Illot o Es Clot de s’Aigo Dolça en su defecto.

