A casita
Tremendo el partido de ayer. Quizás sepa menos de fútbol que la media de los españoles, pero creo que ayer la selección hizo un partido flojísimo. Cero oportunidades de gol, con eso queda todo dicho. Ni tiqui-taca, ni jogo bonito ¡Salinas, que me cuentas! Es que no es serio. Sólo de pensar en los entrenamientos con los chiquiprecios de los cojones dando vueltas por el campo… brrrrrrrr…
Este mundial ha tenido algo positivo. El fútbol como diversión. Porque la gente se habrá venido de vuelta decepcionada, pero mientras ha durado la cosa, quién más, quién menos, se ha divertido de lo lindo. Y todo lleno de banderas rojigualdas, que seguro que le habrán repateado el estómago a los fieles de la Triomfant. Esos que viven aquí y no saben aún donde están.
Nosotros, a mirarle las bragas a las azafatas mientras suena el himno.





