La película de ayer
Uno de los aspectos más curiosos de mi exilio es que estoy en una casa donde se ve poca tele. Y cuando se ve, normalmente es TV3. Cuando tenía casa y tenía tele, a veces veía el K3, que tiene una programación bastante buena, salvo cuando les da por hacer patria.
Aparte de la correción y la asepsia de que hacen gala, me llamaba mucho la atención los anuncios de Telefónica y de Ono, donde las llamadas nacionales de toda la vida pasan a ser llamadas estatales. Ayer me acabaron de matar. Daban una película situada en Andalucía, y salían andaluces e inmigrantes cubanos. Cony, pues los andaluces hablan un catalán de escándalo y los cubanos un castellano inmaculado, digno de Valladolid.
Supongo que no costarán mucho la traducción, la adaptación, la posterior revisión del comisario lingüistico y el doblaje, pero valiente gilipollez. Todo ese dinero se podría haber gastado en otra cosa que no fuera fomentar la diferencia, ¿Nop?



