Nchts, nchts, nchts
Como diria el dúo Corchopan, se me alisan los pelos del pubis cuando veo lo mal que va el mundo. Anoche mismo, en Telecinco, antes de las noticias, daban un programilla de esos que alertan de la deriva de la civilización occidental.
Y vive Diox, que por una vez no podía estar más de acuerdo. Andaba aún medio traumatizado tras la horita de reguetón (Su puta madre), cortesía de 40 Latino (Su puta madre otra vez), con la que nos obsequiaron el viernes en la bolera del Festival Park. Uno de los videos que más me llamó la atención fue uno en el que salía un cani entre jessis y quads pidiendo respeto. Extínganse y tendrán todo mi respeto. Bien, el caso es que en la tele daban un reportaje sobre tunning y carreras ilegales. Cafres haciendo el imbécil, metiéndose unas letxes de escándalo.
Pues justo después de la escena en que dos motoristas colisionan frontalmente, sale el experto de turno. Atención, la culpa de las carreras la tienen los videojuegos, que incitan a que los pollos estos se lancen a emular al torpe en el polígono industrial que les caiga más cerca. De la misma forma que las calles de España están llenas de marines coloniales armados hasta los dientes, de ronins repartiendo mandobles de bishamon, de seres esféricos amarillos que comen fantasmas a ritmo de waka-waka-waka y de granjas de pikachus, oiga…
Bastantes tonterías escucha uno al cabo del día, pero como me decía mi ex-jefe, si los gilipollas volaran, no se vería la luz del sol.



16 Agosto 2006 at 4:19 pm
[...] Ese peazo miembro de una asociación contra el acoso escolar, noble tarea, si, pero vamos, vuelta a las andandas, una más, justo antes del publirreportaje de una empresa que organiz [...]