Tarde en el Corte Inglés
Un poquito de tregua antes de afrontar tres semanas en que me volveré loco. Además de dejarme medio sueldo y tontear con las vendedoras, sobradas todas de encanto, hecho que ya de por si solo da para pasar entretenido más de una tarde y más de dos, se me ha presentado la ocasión de hacer una foto curiosa. Que ha acabado haciendo el Michh, porque a mi me daba vergüenza ir tomando fotos así como así. Además estaba por allí Farinós, y no me apetecía que se diera cuenta que estaba trasteando con una cámara. Ya se sabe que los futbolistas son muy suyos, y no era plan ni de que me montara un pollo o se pusiera a firmarme autógrafos. Que ni lo iba a fotografiar, ni, seguramente, le iba a importar.
Pues eso. Por el amor de Diox, que le pongan una bufanda a ese maniquí.


