Archivados en Diciembre 2005


El joven Lovecraft

Este verano me leí Los Mitos de Cthulhu, intrigado por todo lo que había escuchado sobre las obras de Lovecraft. La verdad es que no era para tanto, y eso de lectores que se volvían locos de horror, pues… Me acojonaba más cuando salía un Licker en el Resident Evil 2, la verdad.

Hoy dando vueltas de buena mañana, he llegado hasta estas viñetas que me han hecho bastante gracia: El joven Lovecraft. Seguramente si no tienes algún conocimiento de la obra de Lovecraft, te quedarás igual. Desternillante la de la bruja australiana xDDD

No se me da bien

Me ha costado arrancar estas líneas. Lo mío son los discursos demagógicos y las soflamas histéricas, así que no me queda mucho donde rebuscar las palabras que quiero decirte, Mari. Te repetiré lo que te dije un día. Intenta ser fuerte por los tuyos, que nosotros lo seremos por ti. Un beso.

Hace frío

Estaban graciosas estas dos encogidas de frío y pegadas a un termoconvector. ¡Ánimo, que el frío no existe, es psicológico!

Marian y Estefi

¡Buzzmeister!

Je, je, je. Querido lector, querida lectora, déjame por una vez que me eche flores. Servidor, que hace tantísimas cosas mal, que tiene tantas asuntos por resolver, que algún día te contaré las mil y una formas en que se puede meter la pata, ha causado estragos en la moral de unos cuantos esta lluviosa y fría tarde de domingo.

Era habitual hasta ahora que los colegas temieran jugar al Trivial conmigo. Hoy se ha descubierto que tengo cierta culturilla musical y una estrategia prudente basada en la espera y el descarte de opciones. Vamos, que he ganado como cuatro o cinco partidas al Buzz. Todas las que he jugado.

No nos engañemos. Soy muy escéptico respecto a la combinación de dos elementos muy sugerentes. Mujeres y videojuegos. Demasiados prejuicios. Yo al menos puedo entender que un juego no tenga batallas por turnos, y que al ganarlas se gane experiencia y… A ratos creo que los pads no se adaptan bien a las manos de las mujeres. Por eso hay que empezar poco a poco. Sony ha aportado mucho en la socialización de los juegos. El Eye Toy, los micros para el Singstar (¡Vamos a un karaoke, vamos a un karaoke, vamos a un karaoke! ¿Quién soooy?) y ahora Buzz: El Gran Concurso Musical. Pomposo título para un juego de mecánica sencilla y fluida. Un DVD y cuatro pulsadores que se conectan vía USB en la consola. Preguntas y respuestas sobre canciones de las últimas cinco décadas. Usar el pulsador para contestar las preguntas. ¿Fácil, no?

Aunque no entiendo como han incluido preguntas sobre triunfitos, pachanga y reguetón. Quien más, quien menos, sabe que eso no es música. Es puto ruido. Una pena que de los 5.000 temas que aparecen en el juego, apenas haya alguno vocal, aunque una vez metido en el concurso, casi que no importa. También hay que tener en cuenta que es un juego que seguramente perderé mucho si no se juega en buena compañía. Por tanto, candidato a ser usado en contadas ocasiones.

Y mujeres aguantando dos y tres horas delante de una Playstation, jugando como posesas y hasta acabando tiradas en el suelo. Creo que tras ver algo así, ya puedo morir tranquilo.

Quiero pensar que lo mejor está aún por llegar. Un trivial, un juego sobre cine y TV, uno sobre fútbol, otro sobre la Segunda Guerra Mundial… ¡¡Arfffffffff!!

Ah, perdedores: no fue nada personal xP

Logo de Buzz

Apuntes valiosos

Podría recurrir al típico símil del Software libre y las recetas de cocina, pero hoy no, hoy me llama la atención otra cosa. Entre los trastos que van apareciendo en la pre-mudanza salió un libro de recetas recopiladas por mi hermana. Y otro de hace treinta años con recetas mallorquinas, que regalaban en el banco. Ahora que me apete cocinar, pero que no puedo. Mañana toca desempolvar el mono y ponerme a trabajar en el piso. Bueno, trabajar más bien poco. Coordinar es la palabra.

Llevo una temporada perro en la cocina, lo mismo que en la vida. Tras alguna metedura de pata como los crepes para chantajear a Nati y que nos dejara ver al Madrid en su casa, y encima perdimos, un par de experimentos bastante aceptables, como el maki sushi, igualito al del falso japonés del Puerto, el marmitako, y algún que otro éxito rotundo y sonoro, como la tortilla de espinacas, de cuyo dominio en el arte de su elaboración puedo presumir, ahora me toca hacer de chef para el maestro de obra, que ha llegado hoy a las dos, dispuesto a trabajar hasta los domingos. Conviene especificar que por iniciativa suya, vista la fama de negrero que estoy ganando :P

De momento, he comprado unas cuantas latas de Litoral. Que por cierto, se acercan tiempos de histeria colectiva en Ca’n Picafort. El centro de la vida social del pueblo cierra hasta febrero. ¿Dónde se meterá la gente ahora? Mañana cierra el Mercadona por reforma. Después he hecho una perola de caldo de gallina, que ha salido tan soso como dura la gallina. Ahora tendría que intentar sacar un rato para hacer un pudding.

¿Y cómo se hace el pudding? Seis huevos, un cuarto de litro de nata para cocinar (Mejor que la líquida, fíjate cuando la compres), doscientos gramos de azúcar y una ensaimada del día anterior. Quien dice ensaimada, dice bizcocho, galletas o incluso fruta. Se mezclan bien todos los ingredientes salvo la ensaimada y se echa en un molde caramelizado, donde ya está reposando la ensaimada. Baño María durante una hora con el horno a unos 160 grados. Y a enfriar. Otro día, flan de naranja, ahora que se acerca el momento de ir a saquear el huerto del suegro de mi hermana ;)

La cosecha de hielo

Se puede decir que he aprovechado el día. Si el pasado día 6 fue perro como él solo, hoy he ido y he vuelto al aeropuerto, a validar los billetes de avión de mi padre, y de paso he echado la primitiva, que se me había olvidado, he tenido sesión gansa de plancha (Unos cinco pantalones, cuatro camisas, una chaqueta y una sudadera) y con los raviolis con tomate recién ingeridos, hacia el cine.

La cosecha de hielo (Página algo chusca en Flash). Suena bien. Pocos placeres cinéfilos como una buena película de cine negro. Con dos de mis actores favoritos, John Cusack y Billy Bob Thornton, que ya actuaron juntos en Fuera de control. ¿La trama? El abogado del mafioso local de Wichita decide robarle dos millones de dólares con la ayuda de un matón, el mismo día de nochebuena. El crimen perfecto, nos dice el protagonista en el primer minuto de la película. No sabe hasta que punto está equivocado. Buena banda sonora, buena fotografía y una historia de traiciones salpicadas de humor negro. Una buena manera de pasar 88 minutos, sin duda. Aunque no hubiera estado de más que alguien se hubiera fijado en que la sala no estaba ni mucho menos llena, por lo que tener el aire acondicionado conectado en frío no ha sido una buena idea. O eso le ha parecido a mi vejiga, porque he tenido que salir un momento a evacuar :P

Resumendo, que creo que de momento Marian no tiene razones para decir el tantas veces escuchado en voz femenina No vuelvo a ir al cine con vosotros.

Escena de La cosecha de hielo

La paloma que se coló en la oficina

Estaba el bicho en la puerta de entrada a la oficina y salió disparado hacia el hueco de la escalera cuando llegamos. No se sabe si las deposiciones que dejó en el suelo fueron producto del susto o bien que el Michh, que iba delante, la pilló en plena faena y le cortó el rollo. Ya se sabe que las aves son de por sí nerviosas y asustadizas. Imagino que más aún cuando están cagando.

Grato entretenimiento, tras una buena comida, la caza de la paloma. Ganó Marian, que se arriesgó a algún picotazo, pero al final el animalito salió volando, libre. Bonita analogía.

Si, estoy en un impasse. Se supone que dentro de nada volverá el zafarrancho de obra, y así lo espero, porque tanta mesa camilla y tanto Soul Calibur 3 no puede ser bueno. Coño, si yo soy de los RPG Tácticos :/

Una paloma

A grandes males…

Según pasa el tiempo, voy comprobando como me he equivocado de profesión. De mi trabajo ya sabía lo cotizados que están un buen fontanero, un buen electricista o un buen albañil. Ni los fontas ni los chispas me están fallando, pero me estoy volviendo loco a la hora de encontrar un albañil que tape las regatas, coloque los marcos zoquetes (Mucho más gracioso que premarcos, ¿No?), embaldose de forma provisional el cuarto y haga los cuatro o cinco remates que faltan, que no son más. Pero todos tienen trabajo para dar y tomar.

Y a ratos noto que la histeria me empieza a consumir y se me va yendo la cabeza de tal forma, que hago unas tonterías que no puedo ni explicar. Y que no voy a contar, porque es que hasta me da vergüenza.

Así que hay que espabilar. Ya he sacado los billetes de avión y el viernes tengo aquí al maestro :)