Donde no te llaman
Quien inventó esa frase debió quedarse bien a gusto. Valiente norma de conducta. Siempre he creído en la libertad de la gente, en el ya somos todos mayorcitos y en que cada uno debe hacer su vida como buenamente pueda y le dejen. Pero claro, ¿Quién es el guapo que decide si te llaman o no? ¿O si te importa o no?
Porque hay veces que si, que me encantaría meterme donde no me llaman, donde a veces puedo creer que tengo que estar, a escobazos y gritando baish! baish!.
Jodido Crispy Chicken de los cojones. He perdido el gusto a la comida rápida. Mañana por la noche, a cenar de bollit. Y a escribir algo menos críptico. O mejor poner una foto.

