Tengo que dormir
Más y mejor. No me acabo de adaptar, en lo referente al sueño, a la casa en la que vivo y en la que viviré al menos hasta que acabe el año. Además, estoy descubriendo el calor que puede llegar a hacer en mi habitación, según se acerca el verano, en el que estaremos en apenas unas horas. La ventana de mi cuarto da a un hueco, que a su vez da a la cochera. Me levanto a eso de las siete y poco, así que no debería tener problemas por ruido, así que ventana abierta y asunto arreglado. Pero tener vecinos picatas con furgonetas del año de María Castaña y que además madrugan más que el hambre es un problema. Como dormir una media de seis horas al día. Después ando medio zombi por la oficina, me quedo dormitando en el sofá por las tardes y no aguanto las marchas.
Podría cambiar de habitación, pero me puede la pereza. Quizás si acabo rodando por las escaleras o me quedo dormido en la oficina, piense en cambiarme.
Mientras, parece que el Michh me ha leído el pensamiento y me manda un curioso enlace. Y con lo aficionado que me estoy volviendo a comprar por internet, el día menos pensado aparece una almohada de estas sobre mi cama. Esta misma.


