Salsa Boloñesa
Recetas con licencia GPL para todo aquel que se atreva a comprobar lo gratificante que resulta, algunas veces, ponerse delante de los fogones. Y la primera, pedida por nuestra Cati. Salsa Boloñesa, para usar de relleno de una lasaña, para espaguetis, para lo que se te ocurra.
Para cuatro personas que les guste comer y que no consientan que quede comida. Un kilo de tomates, una cebolla grande, un pimiento verde y otro rojo medianos, aceite de oliva, pastilla de caldo de carne, otra de caldo de verdura, 200 gramos de carne de ternera picada, un poquito de paté, azúcar, pimienta negra molida, un par de dientes de ajo, una hoja de laurel y albahaca picada.
Se cubre el culo de una olla alta con aceite, se le echa el laurel y los dientes de ajo y añadimos el tomate, los pimientos y la cebolla, y, atención, una cucharadita de azúcar, que efectivamente, no es para darle gusto, sino para contrarrestar la acidez del tomate. Por cierto, no hace falta picar las hortalizas muy pequeñas, porque despues irá todo por el pasapuré. Una vez que esté todo en marcha, paciencia. Que se vaya haciendo todo a fuego lento, y cuando veamos que le falta poco para colarlo por el pasapuré, añadimos las pastillas de caldo y la pimienta negra. Cuando esté al pasapuré.
Ahora podemos hacer la carne. Se fríe en una sartén con aceite, hasta que cambie de color, añadiendo el paté, un poquito, y pimienta. Y ya está casi lista la salsa. Añadimos la salsa de tomate a la sartén, se deja que se mezcle bien, ponemos la albahaca, rectificamos de sal y pimienta, si hace falta. Y a comer.
Ha sido mucho más complicado escribir la receta que hacerla. ¿Que en el Mercadona una lata de salsa de tomate te sale por menos y nada? Vale, pero no compares. Si además, el tomate y los pimientos son de algún huerto cercano, bien regalados, bien robados, ya entonces ni hablemos.

