No a la directiva Bolkestein
¿Qué somos los europeos? Según algunos, nada más que consumidores que pagan y callan. Y antes que consumidor, me considero ciudadano, y entre mis responsabilidades, la principal es pelear por el mantenimiento de los logros sociales que han conseguido los que nos precedieron, que son los que nos hacen ciudadanos, y que debemos conservar para los que vengan.
Y me dan muchísimo miedo los tejemanejes de la Comisión europea, órgano antidemocrático que debería estar subordinado al Parlamento, y que ya nos la ha intentado meter con el tema de las patentes. Otro enlace (en inglés) sobre el tema, cortesía de la casa.
El texto que sigue a continuación está copiado de stopbolkestein.org, donde se puede firmar para pedir la retirada de esta directiva. Yo ya he firmado, ¿A qué esperas?
Por iniciativa del anterior comisario europeo Frits Bolkestein (liberal holandés) se está estudiando en la actualidad un proyecto de directiva (ley europea) sobre la libre circulación de los servicios en los países de la Unión Europea.
Esta directiva europea, de llegar a ser adoptada, tendría como consecuencia que todos los servicios suministrados en la Unión Europea serían considerados como cualquier producto económico. De esta forma, sectores esenciales como la cultura, la educación, la atención sanitaria y todos los servicios dependientes de los sistemas nacionales de protección social podrían estar sujetos a las mismas formas de competencia económica que las mercancías.
Esta evolución supondría inevitablemente el deterioro de los sistemas públicos de pensiones, de las ayudas sociales o del sistema sanitario, en favor de los sistemas privados. Igualmente significaría la desregulación de nuestros sistemas educativos y el final de toda forma de excepción cultural. Además, la aplicación de esta directiva pondría en cuestión los derechos de los trabajadores consagrados por las leyes nacionales de los países de la Unión.
Desde el pasado Marzo, algunos partidos políticos e instancias nacionales europeas (asociaciones, sindicatos, etc) habían hecho sonar la alarma e invocado a la movilización de las fuerzas progresistas para luchar contra este proyecto de Directiva que entraña una regresión social.
A pesar de estos esfuerzos, una gran mayoría de Estados miembros se muestra hoy día favorable a la adopción inmediata de este proyecto de Directiva. Se trata de una decisión que no precisa unanimidad por lo que ningún gobierno, y menos todavía un partido político, puede impedir por sí solo la adopción de esta Directiva.
De esta manera, sólo una fuerte movilización de la sociedad civil dentro de la Unión podría impedir este desarrollo.
Es urgente reaccionar.
Nosotros os invitamos desde este instante a decir claramente NO a una Europa de la regresión social firmando la petición electrónica y dando la mayor difusión a este mensaje.
También es posible descargar una versión para imprimir de la petición o solicitarla al tfno. (32)2 548 32 11.

