GTA San Andreas y Amnistía Internacional
Leo en Barrapunto y en El Mundo, y veo en varios informativos de televisión, la polémica que se ha montado con el Grand Theft Auto San Andreas. Que tiempo aquellos de Carmageddon y el Diazepan del Metal Gear Solid, peazo juego y peazo doblaje vive Diox. Estoy dispuesto a vender mi alma a cambio de volver a oír a Alfonso Vallés doblando a Solid Snake :’). Amnistía Internacional debería seguir dedicándose a otros asuntos mucho más preocupantes que este.
Porque vamos a ver, supongo que tan peligrosas como un videojuego son las películas que muestran violencia explícita. Y ya no hablo de las películas porno. Es que sobre eso no han hecho tanto ruido. Tampoco se les ha oido decir ni mú sobre las canciones cafres del Eminem, por ejemplo. ¿Porqué?
Pues porque está claro. Son productos para adultos y ahí no se meten. Uno de los pilares de mi filosofía vital es la creencia en que todos somos mayorcitos una vez somos capaces de pensar por nosotros mismos. Es decir, que yo creo que a los 18 años se distingue entre ficción y realidad, entre bien y mal. Y si no es así, no es culpa de ni de la tele, los videojuegos, los cómics o el rol. Que además, atención, no tienen porque ser para crios. Videojuego=niño es una absoluta idiotez. Que le pregunten a Sony.
Claro que es mucho más fácil que de los críos se encargen primero la escuela y luego la caja tonta y la consola. Que si la vida no fuera tan difícil, quizás los padres tendrían más tiempo para sus niños. Eso siendo optimista, porque claro, habrá más de uno que tiene un chaval como el que tiene un periquito. En la guardería en la que trabaja mi hermana, van los padres y les echan broncas cuando cierran los días de fiesta. Vivir para ver
Debería acabarme de una vez el Onimusha 3 antes de seguir enviciándome con el GTA San Andreas…






